París, 5 may (EFE).- El primer ministro francés, Sébastien Lecornu, anunció este martes que su Ejecutivo prepara un nuevo dispositivo de ayudas a los sectores afectados por la subida de los carburantes frente a un conflicto "que va a durar" y que "amenaza con agravarse".
"Tendremos que tomar la palabra y cambiar la amplitud de la escala", aseguró el jefe del Gobierno ante los diputados, donde reconoció que la duración de la crisis en Oriente Medio y el cierre del estrecho de Ormuz dejan caducas las medidas adoptadas hasta ahora.
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Lecornu, que no dio ninguna pista sobre las nuevas ayudas, que complementarán a las adoptadas para agricultores, pescadores, transportistas y profesiones que precisan de largos desplazamientos, aseguró que tratarán de financiarlas con los ingresos fiscales superiores que ingresa el Estado por los nuevos precios.
Estimó que en los dos últimos meses esa contribución rondó los 190 millones, en línea con las ayudas ya aprobadas que han costado un total de 380 millones.
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El objetivo, dijo, es estimular la actividad para evitar un freno de la misma ligado a la incertidumbre que genera la guerra en Oriente Medio.
Lecornu rechazó también las críticas que se están haciendo a la petrolera TotalEnergie, que anunció unos beneficios extraordinarios en el primer trimestre y que está siendo acusada de beneficiarse de la crisis.
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El primer ministro se mostró favorable a una redistribución de esos ingresos excepcionales, pero no de golpear con fuerza a la petrolera francesa que, recordó, ha puesto un tope a los precios de sus combustibles en Francia y no en el resto de los países donde también está presente.
"Ya contribuyen bastante", dijo el jefe del Gobierno, ante los abucheos de los diputados de la izquierda que piden una mayor redistribución de esos beneficios. EFE
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