El español Miguel Ángel Martín lleva a Nápoles su versión extrema del Infierno de Dante

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Nápoles (Italia), 3 may (EFE).- Frente a la perfección de los algoritmos y la "piel fina" de la sociedad actual, el dibujante español Miguel Ángel Martín reivindica el error humano y la provocación en una versión "extrema" del 'Infierno' de Dante Alighieri más cercana al cine de zombis que a la tradición clásica.

El artista ha presentado su obra en la edición número 26 del Napoli COMICON, el evento que este fin de semana ha inundado la ciudad italiana de cultura pop, con una propuesta que rompe con la tradición visual asentada durante siglos.

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"Me lo propusieron por mi fama de dibujante extremo y flipé porque encajaba muy bien en mi rollo", explica en declaraciones a EFE.

Y añade: "Mucha gente que solo conoce las ilustraciones clásicas de Doré va a flipar; este es un infierno que se parece más a las películas de zombis de Lucio Fulci que a los grabados antiguos".

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La edición es, además, un manifiesto a favor de lo artesanal. En sus páginas se pueden apreciar las manchas de tinta, los restos de lápiz borrado y cualquier imperfección que Martín encontró durante el proceso.

"El editor decidió reproducir los dibujos tal cual los escaneé: se ven todos los defectos, no los han corregido, no han tocado nada con el ordenador", relata el autor español.

Martín no teme la irrupción de la inteligencia artificial: "La IA preocupa a la gente mediocre. Si tienes ideas propias y un estilo definido, no te sustituye". Dice que tampoco tiene nada en contra de la tecnología, pero, asegura, no es su rollo.

Vaticina un auge del coleccionismo y de lo humano frente a lo tecnológico: "Pasará como con el teatro o la música acústica; la gente querrá ver al actor que se equivoca o el dibujo artesanal. La tecnología potenciará el valor de lo hecho a mano".

La editorial ha lanzado una tirada exclusiva de 100 ejemplares de su versión del Infierno en el marco de la COMICON de Nápoles, antes de su distribución oficial en librerías a finales de mayo.

Martín es una figura de culto en Italia, en parte por un episodio de censura en 1995 cuando se secuestró su cómic 'Psychopathia Sexualis' por acusaciones de incitación al suicidio y pedofilia en sus dibujos.

Para el leonés, su éxito radica en ofrecer algo especial y distinto a todo lo demás, con una obra "extrema y atemporal" que trasciende las modas generacionales.

"En Estados Unidos, por ejemplo, buena parte de mis cómics son impublicables para los editores americanos por miedo a problemas legales, pero la gente los compra fuera, los edita y se los intercambia", explica Martín.

El dibujante también se muestra crítico con el clima social contemporáneo, marcado, a su juicio, por la cultura del narcisismo y el "infantilismo emocional".

"Cuando la gente es tan infantil, cualquier gilipollas se puede sentir escandalizado o agredido", asegura.

Como ejemplo de esta sensibilidad, menciona la reciente polémica por una portada de la cantante Rosalía vestida de monja: "Son escándalos distintos", apunta.

Para Martín, aunque el 'mainstream' parece ocuparlo todo, "sigue habiendo hueco para lo alternativo, pero te lo tienes que buscar tú, no esperar a que te lo den hecho". EFE