La farmacéutica Purdue Pharma cierra tras resolver demanda por la crisis de opioides

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Nueva York, 1 may (EFE).- La Fiscalía General de Nueva York anunció este viernes el cierre de Purdue Pharma como parte de un acuerdo de bancarrota alcanzado tras una demanda que acusó a sus dueños y su empresa por su papel en la crisis de opioides en Estados Unidos.

Como parte de ese acuerdo, alcanzado con una coalición de 54 fiscales generales liderados por Nueva York, y tras el cese de operaciones de Purdue, nace una nueva corporación de beneficio público, Knoa Pharma, LLC (Knoa Pharma), que comenzará a operar en su lugar hoy mismo y estará supervisada por directores y fideicomisarios independientes sin ninguna relación con Purdue.

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De acuerdo con un comunicado de la fiscal general de Nueva York, Letitia James, Knoa Pharma será propiedad exclusiva de la Fundación Knoa, una organización sin ánimo de lucro, y fabricará medicamentos, incluidos opioides, "de forma segura y responsable para atender las necesidades de salud pública" .

El comunicado señala además que la nueva farmacéutica estará sujeta a una estricta supervisión por parte de un monitor independiente y tendrá prohibido ejercer presión política y publicitar sus productos de opioides.

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Tras cubrir los gastos operativos, los ingresos excedentes de Knoa Pharma se distribuirán entre los gobiernos estatales, locales y tribales, así como a la Fundación Knoa, para apoyar la lucha contra el consumo de opioides, que ha costado la vida a miles de personas en EE.UU.

Además, todos los miembros de la familia Sackler, "quienes impulsaron la crisis de los opioides mediante su propiedad y operación de Purdue", tienen prohibido vender opioides en Estados Unidos y no participarán en la nueva compañía.

Las primeras demandas contra Purdue llegaron hace más de 20 años, y en ellas los afectados acusaban a la farmacéutica de vender como un medicamento no adictivo el analgésico opioide Oxycontin, origen de una epidemia de adicciones que persiste como una de las grandes crisis sanitarias del país.

La compañía se declaró en quiebra en 2019 para hacer frente a las demandas por los estragos producidos por la prescripción descontrolada de Oxycontin.

En noviembre del año pasado,  un juez federal en Nueva York dio luz verde a un acuerdo por el cual Purdue Pharma tendría que pagar más de 7.400 millones de dólares a víctimas de esta adicción.

El acuerdo establece que el dinero se entregue a los estados participantes, gobiernos locales, víctimas y otros que previamente habían demandado a Purdue Pharma o a sus propietarios.

 En el primer pago, Purdue abonará aproximadamente 900 millones de dólares y los Sackler otros 1.500. Posteriormente, los Sackler pagarán 500 millones de dólares en mayo de 2027, otros 500 millones en mayo de 2028 y 400 millones en mayo de 2029, destacó James en su comunicado.

James también destacó que el acuerdo proporcionará financiación directa a comunidades de todo el país durante los próximos 15 años para apoyar programas de tratamiento, prevención y recuperación de la adicción a los opioides, y puso fin al control de los Sackler sobre Purdue.

"Esta compañía, que durante décadas antepuso las ganancias a las personas, ahora está clausurada para siempre. Si bien nada podrá reparar por completo el daño causado y las vidas perdidas por la crisis de los opioides, poner fin a las operaciones de Purdue es un paso importante hacia la justicia", afirmó. EFE