Los Ángeles (EE.UU.), 30 abr (EFE).- La jueza de California a cargo del juicio contra OpenAI recordó este jueves que el demandante Elon Musk "no es un abogado", en un intento de aplacar los ánimos en la corte, después de que el magnate en repetidas ocasiones evadiera contestar las preguntas y se quejara del interrogatorio.
La jueza Yvonne Gonzalez Rogers ha reprendido varias veces al magnate en el transcurso del juicio y este jueves tuvo que intervenir nuevamente, después que Musk dijo al abogado de OpenAI William Savitt que le estaba formulando preguntas "capciosas".
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"Él puede sugerir", dijo la magistrada, refiriéndose al abogado de OpenAI, según información citada por The New York Times.
"Así no es como funciona esto. Permítanme recordarles a todos en la sala que usted (Musk) no es abogado", agregó González Rogers
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Musk no se ha quedado callado y replicó que "técnicamente" había cursado Introducción al Derecho en la universidad, causando risas en la sala.
El magnate se ha quejado en varias ocasiones que Savitt le ha planteando preguntas "de manera engañosa" y que "están diseñadas para tenderle una trampa".
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El juicio en el que la tecnológica se juega su futuro como una compañía con estructura con fines de lucro cumplió hoy su cuarto día, en tres de ellos, el magnate tecnológico, Musk se ha sentado en el estrado en la corte en Oakland (California) para responder las razones por las que acusa a los fundadores de OpenAI de engañarlo y "robar" a una organización benéfica.
El hombre más rico del mundo culminó hoy con sus testimonios, aunque aún podría ser llamado a declarar nuevamente en el transcurso de las próximas tres semanas que durará el juicio.
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En concreto, Musk acusa a la empresa matriz de ChatGPT, sus cofundadores Sam Altman y Greg Brockman, y su socio principal, Microsoft, por incumplimiento de contrato y enriquecimiento injusto, tras supuestamente haberse apartado de su misión original de operar como una entidad sin fines de lucro.
El año pasado OpenAI obtuvo la aprobación para reestructurar su negocio principal como una corporación con fines de lucro, aunque sigue teniendo una configuración híbrida con beneficio limitado.
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Musk dijo en el juicio que fue "un tonto" al entregar a la empresa emergente 38 millones de dólares en financiación "esencialmente gratuita" para crear lo que se convertiría en una compañía de 800.000 millones de dólares.
"Simplemente no se le puede robar a una organización benéfica", insistió.
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OpenAI ha calificado la demanda como un intento motivado por la envidia que busca obstaculizar a un competidor directo. En ese sentido, Savitt presentó en el juicio varios correos electrónicos de los asesores de Musk en los que se discutían los posibles porcentajes de participación accionaria del magnate si la empresa dejara de ser sin fines de lucro.
El proceso judicial continuará el próximo lunes cuando se supone que Altman de su testimonio. No se descarta que Musk se haga presente como público.
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La demanda civil exige que OpenAI le pague 150.000 millones de dólares a Musk, el despido de Altman y que la compañía regrese a su estatus de organización sin fines de lucro.EFE
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