La Unión Africana condena "enérgicamente" los ataques armados contra ciudades de Mali

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Nairobi, 25 abr (EFE).- El presidente de la Comisión de la Unión Africana (UA), Mahmoud Ali Youssouf, condenó este sábado "enérgicamente" los ataques armados cometidos contra varias ciudades en Mali.

En un comunicado emitido por la UA, Youssouf señaló que "sigue con profunda preocupación los ataques denunciados en Mali contra la capital, Bamako, y otras zonas urbanas del país".

El jefe de la Comisión (secretariado) subrayó que esos actos "ponen en riesgo la vida de la población civil" y destacó "el firme compromiso" de la UA con "la promoción de la paz, la seguridad, la buena gobernanza y la estabilidad en Mali.

Youssouf expresó, por último, su "plena solidaridad con el pueblo de Mali, las fuerzas de seguridad y las autoridades nacionales".

El Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas de Mali informó este sábado de que "grupos armados terroristas" intentaron atacar varias ciudades del país, pero sufrieron "reveses inmediatos" del Ejército, en el contexto de una ofensiva secesionista en el norte del país.

El secesionista Frente de Liberación del Azawad (FLA), que reclama esa amplia región del norte, anunció el inicio de la "batalla de la liberación" y aseguró haber tomado el control de la ciudad estratégica de Kidal, mientras otros grupos armados, supuestamente vinculados a Al Qaeda, atacaron Bamako y ciudades cercanas.

El Ejército maliense aseguró que la situación "está totalmente bajo control" y llamó a la población a mantener la calma y no difundir vídeos ni mensajes de propaganda destinados a generar inquietud.

Fuentes militares y testigos informaron a EFE de que el país fue escenario este sábado de ataques coordinados en múltiples localidades, incluida Bamako y sus periferias, Kati, Sévaré y Mopti, con detonaciones de artillería pesada y fuego de armas automáticas.

Según estas fuentes, los ataques en la zona septentrional del Azawad fueron lanzados por el FLA, mientras que los de Bamako y su periferia por el Grupo de Apoyo al Islam y a los Musulmanes (JNIM, filial de Al Qaeda en el Sahel), aunque esta organización yihadista no haya reivindicado los asaltos.

Desde 2020, Mali está gobernado por una junta militar en un contexto marcado por la inestabilidad y la grave violencia que sufre el país desde hace más de una década a causa de los secesionistas norteños, que reclaman la región del Azawad, y de grupos yihadistas afiliados al Estado Islámico y a Al Qaeda. EFE