
La Feria de Abril de Sevilla vuelve a ser escenario no solo de fiesta y tradición, sino también de viejas heridas familiares que siguen abiertas alrededor de la figura del torero Jaime Ostos. Mientras en los juzgados continúa la batalla por su legado entre sus hijos y su viuda, Mari Ángeles Grajal, su hija Gabriela Ostos ha aprovechado su paso por la Maestranza para lanzar un nuevo dardo y contar cómo evolucionan esos conflictos judiciales que llevan tiempo en primera línea mediática.
Según ha desvelado, una de las últimas demandas presentadas por la doctora contra su hermano no ha prosperado: "Ella le interpuso una demanda a mi hermano y la han archivado, por algo será", afirma con contundencia, dejando claro que, en su opinión, la Justicia está empezando a darles la razón. Más allá de lo estrictamente legal, Gabriela se muestra muy crítica en lo personal: "Bueno, como siempre, cuando tenemos personas que no son buenas personas, es todo lo que hay". Con esa frase, evidencia que el distanciamiento con Mari Ángeles no es solo una cuestión de papeles, sino de cómo percibe su comportamiento desde hace años.
Pese a ese trasfondo tan delicado, Gabriela se ha dejado ver en la Feria de Abril disfrutando de la tarde de toros en la Maestranza, acompañada por su hija. Madre e hija han vivido juntas una jornada muy especial, con inevitable carga emocional por lo que supuso este mundo en la vida de Jaime Ostos y por el recuerdo del torero en un escenario tan ligado a su trayectoria. Antes de marcharse, lo subrayaba con orgullo y ternura: "Sí, aquí con mi hija a disfrutarla. Que mi padre la adoraba".
La actualidad taurina también la ha llevado a ponerse en el lugar de Tana Rivera tras la durísima cogida de Andrés Roca Rey, que ha conmovido al mundo del toro y a todo su entorno. "Sufriendo mucho, mucho. La verdad es que no es fácil, no es fácil", asegura sobre lo que debe estar pasando la hija de Fran Rivera, que vio el percance en directo. Habla desde la experiencia, recordando lo que supuso para su propia familia convivir con el riesgo constante en la plaza: "Y nosotros lo hemos tenido que sufrir mucho. Así que... pero bueno, gracias a Dios sobreviven y son fuertes y continúan dándole... mucho glamour y mucha fama a las fiestas".