
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, ha elogiado este miércoles la decisión del director general de la Policía Federal de retirar las credenciales diplomáticas a un agente de inmigración estadounidense que trabajaba dentro del cuerpo en Brasilia, y ha expresado la intención de que, con esta medida, las relaciones con Washington "vuelvan a la normalidad".
La decisión llega después de que Estados Unidos decidiese expulsar a un agente brasileño que colaboró hace unos días en el arresto del exjefe de la Agencia Brasileña de Inteligencia (ABIN) Alexandre Ramagem en Orlando, Florida. Ramagem había huido a Estados Unidos mientras concurría al juicio en el que fue condenado a 16 años de cárcel por su implicación en el intento de golpe de Estado liderado por Jair Bolsonaro en 2022.
"Ellos nos hicieron esto, nosotros se lo haremos a ellos. Esperamos que estén dispuestos a dialogar de nuevo y que las cosas vuelvan a la normalidad", ha dicho Lula en un video publicado en redes sociales, junto al director de la Policía Federal y al Ministro de Justicia.
En la reunión, el presidente brasileño ha querido felicitar directamente al director de la Policía Federal por su "posición con respecto al agente estadounidense" y por aplicar una postura de "reciprocidad".
Por otro lado, Lula también ha anunciado la contratación de mil nuevos agentes para reforzar las operaciones de la Policía Federal en puertos, aeropuertos y zonas fronterizas. Según el presidente, esta medida "forma parte del compromiso del Gobierno para combatir el crimen organizado" y la ha calificado de "histórica" por ser "la primera vez que la Policía Federal vea todos sus cargos ocupados".
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