
Roca Rey afronta uno de los momentos más intensos de su temporada mientras su vida personal acapara titulares por su romance con Tana Rivera. El diestro peruano, convertido en protagonista tanto en los ruedos como en la crónica social, reaparecía en Sevilla para torear en la Real Maestranza, una cita importante en plena efervescencia mediática por su relación con la hija de Eugenia Martínez de Irujo. Pese al revuelo, el torero ha intentado centrarse en lo estrictamente profesional y mantener la máxima concentración antes de su compromiso en la plaza.
A su salida del hotel, Roca Rey abandonaba el establecimiento junto a sus compañeros de cartel, Talavante y Pablo Aguado, camino de la Maestranza. El equipo de Europa Press ha podido ver al diestro caminando cabizbajo y pensativo, visiblemente concentrado, hasta el coche que acudía a recogerle para llevarle a la plaza. Esa actitud seria encaja con la tensión previa habitual de una tarde grande, máxime en una plaza de tanta responsabilidad como la sevillana y con el añadido de la presión mediática que le acompaña estos días.
Una vez dentro del vehículo, el peruano se mostraba algo más relajado. Desde el interior del coche, el joven sonreía a la prensa y se despedía con la mano, un gesto cordial que contrasta con la imagen previa de máxima concentración. Preguntado por cómo se sentía antes de la corrida, el torero reconocía que ha recibido numerosas muestras de apoyo y cariño en las horas previas. Con brevedad pero buena cara, respondía: "Sí, muchas gracias", dejando claro que se siente arropado en este momento clave de su temporada.
Lo que sí ha preferido mantener en la discreción es su agenda personal. El diestro salió del hotel un rato antes para hacer una breve escapada antes de la corrida y, aunque se le preguntó a quién había ido a visitar, no quiso desvelar ese detalle. Fiel a su habitual hermetismo con la vida privada, evitó dar nombres o entrar en su situación sentimental, intentando que el protagonismo recaiga en lo que sucede en el ruedo. Entre sonrisas contenidas y silencios calculados, Roca Rey sigue lidiando, además de con los toros, con el ruido mediático que ha despertado su historia con Tana Rivera.