
La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) ha aplaudido este jueves el alto el fuego de diez días pactado por las autoridades de Israel y Líbano, al tiempo que ha instado a "todas las partes a respetarlo" recordando que, pese a este cese de hostilidades ya en vigor, "la crisis está lejos de haber terminado".
"Un alto el fuego es el primer paso", ha considerado la entidad de la ONU en un comunicado en el cual ha defendido como "esencial" tratar de "mantenerlo" en aras de "salvar vidas y permitir que la gente reconstruya sus vidas".
Por ello, asegurando acoger "con satisfacción" el referido alto el fuego, vigente desde las 23.00 horas (medianoche en Líbano), la organización ha pedido a "todas las partes" que respeten el acuerdo, reclamando que "la protección de la vida de los civiles" sea "prioridad absoluta".
No obstante, también ha advertido que "a pesar del alto el fuego, la crisis está lejos de haber terminado" en la medida en que, según ha lamentado, "la destrucción persiste" en un contexto en el cual la magnitud del desplazamiento ha sido "abrumadora".
"Más de un millón de personas se han visto desarraigadas por este conflicto, y más de 141.000 se encuentran actualmente refugiadas en más de 700 centros de acogida repartidos por todo el país, muchas de ellas en escuelas y edificios gubernamentales superpoblados, donde las familias comparten aulas sin la privacidad, la calefacción ni los suministros básicos adecuados", ha remarcado la organización agregando que "miles más siguen sin refugio, alojadas con familias de acogida, durmiendo en coches o en la calle".
A ello ha sumado la pérdida de "más de 2.000 vidas", amén de los centros de salud, personal sanitario e infraestructuras esenciales, como puentes, carreteras o viviendas, que han sido blanco de ataques, resultando "destruidas o gravemente dañadas".
"Las familias no pueden regresar a hogares que ya no existen", ha insistido la OIM para, seguidamente, anotar que la reconstrucción requerirá de una "financiación sostenida y recursos esenciales" sin los cuales "el desplazamiento corre el riesgo de prolongarse, posiblemente durante años".
En esa línea, la entidad ha hecho un llamamiento a la comunidad internacional para que mantenga su apoyo a la recuperación de Líbano, identificando como "necesidades humanitarias" de tipo "acuciante" al alojamiento, atención sanitaria, servicios de protección, agua y saneamiento, y apoyo a la salud mental.
"Estamos preparados para seguir trabajando junto al Gobierno de Líbano y nuestros socios para ayudar a las poblaciones desplazadas, a los migrantes y a las comunidades de acogida durante este período crítico", ha zanjado la organización.