Antiguo asesor sandinista cree que el Gobierno Ortega Murillo "se desmorona poco a poco"

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San José, 16 abr (EFE).- El sociólogo, escritor y analista político Óscar René Vargas, un antiguo asesor del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), consideró este jueves que el Gobierno de Nicaragua que presiden los esposos Daniel Ortega y Rosario Murillo "se desmorona poco a poco".

"El gobierno avanza como en un proceso aleatorio: sin rumbo, sin dirección y sin acumulación. Sin conducción, las decisiones se dispersan. Sin crítica, no se corrigen. Lo que queda es un gobierno que administra problemas en lugar de resolverlos", analizó Vargas, quien fue uno de los 222 presos políticos nicaragüenses desterrados a Estados Unidos en febrero de 2023, en un escrito titulado 'Nicaragua, ocho años después: el régimen se desmorona', que compartió con la prensa.

Para el también historiador y economista, y exiliado en Costa Rica, Ortega y Murillo viven con temor de que se produzca una especie de motín entre sus aliados de ocasión y entre los miembros de los anillos de poder, "lo cual ha llevado a la especulación que, a la muerte de Ortega, Murillo no tenga el control de todos los hijos del poder".

Por primera vez, desde el 2007, cuando Ortega regresó al poder, "hay señales de disidencia entre algunos de sus simpatizantes más leales ante el comportamiento de Murillo cada vez más errático y extremo", anotó el analista político.

A juicio de Vargas, se ha empezado a librar una lucha de poder sobre el futuro del "movimiento orteguista-murillista", con una Murillo creando anticuerpos porque "continúa descalificando a todo aquel que se atreve a criticarla" y no goza con la simpatía de la mayoría de los nicaragüenses.

"Los indicios de la fragmentación y disidencia en su base social marcan que Murillo ya no está en control de sus bases, del partido y del poder casi absoluto que estaba consolidando", sostuvo.

Según el analista, la imagen de Murillo sufrió un deterioro creciente entre sus aliados de antaño, "que ahora denuncian subrepticiamente sus declaraciones cada vez más controversiales y las consecuencias económicas de sus políticas", lo que permitió incrementar "las grietas al interior de los círculos de poder".

"Este deterioro no es abstracto. Afecta a un proyecto político que plantea una sucesión dinástica sin cambio de fondo. Para quienes observamos y analizamos la viabilidad de ese proyecto de sucesión dinástica, el deterioro es evidente. No por la oposición, sino por decisiones internas que están erosionando sus propias bases y fisurando sus pilares de sostenimiento", argumentó.

Para Vargas, lo más delicado es que su tiempo político se acortó. "Este proceso ocurre cuando la dictadura no tiene mucho tiempo para alargar su hegemonía sin contratiempo, ya que el régimen se desmorona poco a poco". EFE