Taipéi, 14 abr (EFE).- El Kuomintang (KMT), el principal partido de la oposición de Taiwán, propondrá la celebración de un referéndum sobre la aplicación de castigos físicos a personas condenadas por "delitos graves", como fraude a gran escala, abuso infantil y agresión sexual, informó este lunes la agencia taiwanesa CNA.
La propuesta, conocida como el "referéndum de los azotes", fue presentada en una conferencia de prensa por siete legisladores del KMT, formación que, junto con el minoritario Partido Popular de Taiwán (PPT), cuenta con una ajustada mayoría de escaños en el Parlamento local.
El principal impulsor de la medida es el legislador Hung Meng-kai, quien explicó que la consulta, respaldada por los 52 parlamentarios del KMT, busca confirmar si existe una "base de opinión pública favorable" a la introducción de este método de castigo.
"El problema no es solo el agravamiento de los métodos delictivos, sino también la reincidencia constante y el fracaso del efecto disuasorio. Cuando la opinión pública ya se ha expresado repetidamente, debemos asumir la responsabilidad de proponer un referéndum para que toda la sociedad decida", señaló a través de su Facebook.
Hung propuso por primera vez esta medida en octubre del año pasado, tomando como ejemplo el caso de Singapur, donde también se ha debatido el endurecimiento de los castigos físicos para los condenados por delitos como el fraude o la conducción bajo los efectos del alcohol.
En caso de aprobarse el referéndum, el KMT propondrá "rápidamente" una ley para implementar el castigo corporal y exigirá al Gobierno que presente su propia propuesta, aseveró el político opositor, y agregó que esto podría tener lugar, como muy pronto, durante la segunda sesión legislativa del año, entre septiembre y finales de diciembre.
La sociedad taiwanesa, pese a defender posiciones progresistas en una amplia variedad de asuntos sociales, se muestra mayoritariamente favorable al endurecimiento de determinadas penas y al mantenimiento de la pena de muerte, que aún se aplica para los crímenes más graves, como los asesinatos premeditados. EFE