Glasgow, 13 abr (EFE).- El manifiesto del Partido Laborista escocés para las elecciones autonómicas del 7 de mayo se ha topado este lunes con críticas del gobernante Partido Nacional Escocés (SNP), que lo calificó de carente de "ideas" y "visión" para el futuro de la región.
El líder laborista en Escocia, Anas Sarwar, presentó su programa en Edimburgo con un mensaje centrado en la necesidad de "cambio" tras casi dos décadas de gobierno nacionalista y con el sistema sanitario como eje principal de su propuesta.
Sin embargo, desde el SNP, el director de campaña, Angus Robertson, aseguró en un comunicado que el documento evidencia una "falta total de ideas" y criticó la ausencia de medidas contundentes ante la crisis energética.
"Hoy ha quedado claro que los laboristas no tienen visión para el futuro de Escocia", afirmó Robertson, quien defendió que el SNP es “el único partido con un plan serio de gobierno”.
Durante la presentación, Sarwar situó el Servicio Nacional de Salud (NHS, en inglés), principal preocupación de los votantes, en el centro de su programa, con promesas como garantizar citas médicas en 48 horas, reducir las listas de espera y reforzar la atención en salud mental.
El líder laborista pidió a los electores "cinco años" para “arreglar el caos del SNP", al que acusó de haber "perdido el rumbo" tras 20 años en el poder.
Su propuesta incluye además medidas para abaratar el coste de la vida, impulsar la construcción de viviendas y apoyar a las familias, así como introducir nuevas tecnologías en la sanidad, como aplicaciones digitales y sistemas de diagnóstico basados en inteligencia artificial.
Sarwar insistió en que estos comicios no giran en torno a la independencia de Escocia, sino en la gestión de los servicios públicos y la economía.
El actual ministro principal escocés, John Swinney, ha planteado en cambio la posibilidad de celebrar un nuevo referéndum de independencia en 2028 si obtiene un mandato suficiente en las urnas, según señaló en un debate electoral televisado la víspera.
El SNP presentará su propio programa electoral este jueves en Glasgow, en un contexto de creciente confrontación política entre quienes priorizan la gestión interna y quienes sitúan el futuro constitucional de Escocia en el centro del debate.