Cotonú, 12 abr (EFE).- Los colegios electorales cerraron este domingo en Benín, después de unas elecciones presidenciales marcadas por la calma y una participación más bien baja, en una votación con la que el oficialismo espera mantenerse en el poder, mientras que el principal partido de la oposición fue excluido.
Casi 7,9 millones de votantes de una población de unos 15 millones de personas estaban llamados a ejercer su derecho democrático en más de 17.000 colegios electorales en el territorio nacional, mientras que unos 62.600 electores pueden votar en 112 centros repartidos en el extranjero, según la Comisión Electoral Nacional Autónoma (CENA).
Los colegios abrieron sus puertas de manera puntual a las 07.00 hora local (06.00 GMT) y las cerraron a las 16.00 (15.00 GMT) en este pequeño país de África occidental, encajado entre Nigeria y Togo.
Pese a los llamamientos a votar de los líderes políticos, EFE pudo observar en Cotonú menos participación que en otros comicios, sin las largas filas de votantes que se han visto en votaciones anteriores, y confirmó que también fue así en otras localidades del país.
Los benineses encontraron en las papeletas solo dos candidaturas aprobadas por el Tribunal Constitucional, después de que el Gobierno del presidente Patrice Talon, en el poder desde 2016, haya endurecido las condiciones para la participación política en los últimos años mediante reformas constitucionales y del Código Electoral.
Como sucesor de Talon, concurrió el ministro de Economía y Finanzas, Romuald Wadagni, de 49 años, con el apoyo de los dos partidos de la coalición presidencial que ocupan todos los escaños de la Asamblea Nacional (Parlamento unicameral) y todas las alcaldías del país.
Se enfrenta a él el exministro de Cultura Paul Hounkpè, de las Fuerzas Cauris para un Benín Emergente (FCBE), consideradas como oposición "moderada".
Aunque es el único adversario del oficialismo en las elecciones, muchos en la oposición consideran a Hounkpè, de 56 años, un traidor y tildan su candidatura de farsa.
Mientras, el principal partido opositor, Los Demócratas (LD), fue descalificado por la CENA, al no reunir el mínimo de apoyos parlamentarios requeridos.
Ambos aspirantes han intentado convencer a la población de que pueden tomar las riendas del país en medio de la tensión política por el intento de golpe de Estado del pasado diciembre y frente al recrudecimiento de los ataques yihadistas en el norte del país. EFE
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