Londres, 10 abr (EFE).- El príncipe Enrique, hijo del rey británico Carlos III, rechazó "categóricamente" las acusaciones que versan sobre él, después de que este viernes se conociese que su antigua organización en África, Sentebale, lo había demandado por difamación ante los tribunales británicos.
"En calidad de cofundadores y miembros del consejo de administración original de Sentebale, rechazan categóricamente estas acusaciones ofensivas y perjudiciales", dijo en un breve comunicado un portavoz del duque de Sussex y de su amigo cercano Mark Dyer, también demandado por la ONG.
Unos documentos judiciales publicados en línea revelaron este viernes que el príncipe Enrique figuraba como demandado, junto a Mark Dyer, en una querella por difamación escrita o verbal presentada inicialmente el 24 de marzo ante el Tribunal Superior de Inglaterra y Gales.
En marzo de 2025, el príncipe Enrique abandonó la organización, fundada por él en 2006 en memoria de su madre para ayudar a las personas que padecen VIH y sida en países como Lesoto o Botsuana, tras una disputa interna entre el consejo de administración de la entidad y su presidenta, Sophie Chandauka.
De acuerdo con Sentebale, la decisión de tomar acciones legales contra Enrique y Dyer se debe a una "campaña mediática negativa coordinada" que, desde la dimisión del príncipe, ha provocado "perturbaciones operativas y daños a la reputación" de la oenegé.
Sentebale dijo tener pruebas que identificaban tanto al duque de Sussex como a Dyer como los artífices de esta campaña, que según indican, tuvo un "impacto viral significativo" y desencadenó "una oleada de ciberacoso" contra la entidad y sus dirigentes.
Tras la dimisión de Enrique y las disputas internas, el organismo británico que supervisa las oenegés, denominada como la Comisión de Beneficiencia, informó un mes más tarde, en abril de 2025, que había abierto una investigación exhaustiva sobre Sentebale para determinar si los fideicomisarios actuales y anteriores cumplieron con sus responsabilidades legales.
El duque de Sussex publicó entonces un nuevo comunicado en el que afirmó que esperaba que la pesquisa de la Comisión de Beneficiencia revelase "la verdad" por la cual se vio obligado a dimitir junto con el príncipe Seeiso de la organización y que esto permitiese que la ONG quedase "en las manos adecuadas de inmediato".
El pasado agosto, el regulador británico determinó, tras finalizar la investigación, que no existían pruebas generalizadas de acoso, intimidación o misoginia en la organización Sentebale, por lo que el fallo permitió que Chandauka continuase al frente de la entidad. EFE