París, 9 abr (EFE).- En el tercer día de interrogatorio del juicio en apelación por la financiación libia de la campaña que en 2007 le condujo al Elíseo, el expresidente francés Nicolas Sarkozy respondió este jueves a la acusación particular y confesó que haber entrado en prisión no fue únicamente "una humillación" personal.
"Cuando un antiguo presidente cruza las puertas (de la prisión) de La Santé, es también una humillación para su país", dijo Sarkozy ante el comentario de uno de los abogados que le reprochaba haber cuestionado su condena a cinco años de cárcel en primera instancia, lo que le llevó a pasar tres semanas tras los barrotes.
Sarkozy se consideró entonces víctima de una persecución judicial y aseguró que esa condena era "humillante" para Francia.
"Si alguien puede criticar una decisión de justicia es quien la sufre. He demostrado durante todo mi calvario judicial que respeto a la Justicia", aseguró el expresidente ante el Tribunal de Apelación, donde espera anular la pena más dura a la que ha sido condenado desde su salida del Elíseo en 2012.
Convertido en el primer jefe del Estado en ingresar en la cárcel, Sarkozy fue condenado por asociación de malhechores para obtener financiación del régimen libio de Muamar Gadafi para su campaña presidencial de 2007.
En sus dos primeros días de interrogatorio, el expresidente respondió al presidente del tribunal, reiteró su inocencia, negó cualquier vínculo con el régimen de Trípoli y se consideró víctima de una maquinación para ensuciar su imagen.
Una línea argumental que mantuvo frente a los abogados de la acusación particular, más puntillosos en su interrogatorio, que llegaron a enervar a Sarkozy en algunos momentos.
"Ante su mala fe, mi respuesta es inútil", llegó a asegurar frente a uno de los letrados, que buscaba contradicciones en su testimonio.
El expresidente mantuvo que tanto el testimonio del intermediario franco-libanés Ziad Takieddine como la publicación de documentos por el medio digital Mediapart, las dos principales bases de la acusación, tienen poca credibilidad y las consideró una maniobra para minar su reputación.
"Takieddine dice de todo y eso muestra que su crédito es débil", dijo sobre el intermediario.
También recordó que, en la sentencia pronunciada en septiembre pasado en primera instancia, los jueces consideraron que era falso el documento publicado por Mediapart, según el cual un alto dignatario del régimen de Gadafi confesaba haber pagado 50 millones de euros a la campaña de Sarkozy.
"Es un complot de comedia mala, de baja política. Y si alguien puede decirlo es quien está en entredicho", señaló.
Sarkozy también atacó a la fiscalía, que en primera instancia, dijo, "usó argumentos poco jurídicos y más políticos".
El expresidente, que busca librarse de un nuevo ingreso en prisión, debe contestar a la fiscalía en las próximas horas, antes de que el próximo martes sea interrogado por la defensa. EFE
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