Berlín, 1 abr (EFE).- La ministra de Sanidad alemana, Nina Warken, dijo este miércoles que la legalización parcial del cannabis recreativo, que entró en vigor hace exactamente dos años, fue un error, crítica que fue secundada por los titulares de Interior, Alexander Dobrindt, y de Familia, Karin Prien.
"La legalización parcial del cannabis para fines recretativos fue un error. Las medidas para prevenir el consumo de niños y jóvenes se han reducido. Quien cierre los ojos ante ello pone en riesgo la salud de los más jóvenes", dijo Warken en un comunicado conjunto de los tres ministerios.
Dobrindt, por su parte, dijo que la ley ponía en peligro la juventud y fomentaba la criminalidad y Prien sostuvo que el Gobierno tripartito anterior le había hecho un daño a la prevención del consumo.
Las declaraciones de los tres ministros conservadores se producen a raíz de la publicación del segundo informe de un grupo de expertos encargados de evaluar los efectos de la ley puesto en marcha por socialdemócratas, ecologistas y liberales.
El informe advierte de que sus resultados son provisionales y dice en las conclusiones que, aunque algunos de los efectos esperados por el Gobierno anterior se han dado -como el hecho de que cada vez más consumidores obtengan el cannabis por caminos legales- hay también una serie de efectos que pueden hacer necesaria una intervención del legislador.
Así, por ejemplo, señala el descenso del número de jóvenes que recurren a una asesoría contra la adicción, lo que califican de preocupante en vista de que el consumo general crece.
El informe también señala la necesidad de fortalecer a los organismos de seguridad en la lucha contra el crimen organizado relacionado con el cannabis y critica que parte del cannabis destinado al uso medicinal se está desviando para fines recreativos.
Sin embargo, hay otros puntos en los que el informe pide eliminar restricciones como en lo relativo a la creación de cooperativas de cultivo para consumo exclusivo de sus miembros.
Esas cooperativas, según el informe, no tienen mayor relevancia en el mercado debido a las restricciones que existen para crearlas. Fueron pensadas como una herramienta para quedarle espacios al mercado negro.
Los tres ministros que se han manifestado sobre el estudio resaltando los efectos negativos de la legalización parcial pertenecen a la Unión Cristianodemócrata (CDU) y, en el caso de Dobrindt, a la Unión Socialcristiana (CSU) que son mayoritarios en la coalición de Gobierno y estaban en la oposición en la legislatura pasada.
El socio minoritario de la coalición, el Partido Socialdemócrata (SPD), fue uno de los promotores de la ley y el experto en sanidad del grupo parlamentario, el exministro del ramo Klaus Lauterbach, ha calificado repetidas veces de éxito la legalización parcial.
El portavoz del Ministerio de Sanidad, Hannes Böckler, fue preguntado este miércoles en la rueda de prensa habitual del Gobierno si las declaraciones de los tres ministros implicaba que la ley fuera a ser derogada.
"Hay un socio de coalición al que tenemos que convencer. Pero para nosotros los resultados son claros", respondió. EFE