La ONU condena la muerte de dos 'cascos azules' en una explosión en el sur de Líbano

El máximo responsable de Naciones Unidas exige investigaciones inmediatas y responsabilización tras un ataque contra integrantes de la FINUL en Bani Hayan que dejó víctimas, solicitando respeto absoluto al derecho internacional y protección total para el personal desplegado

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El portavoz del secretario general de Naciones Unidas, Stéphane Dujarric, manifestó que “los ataques contra las fuerzas de paz deben cesar, ya que constituyen graves violaciones del Derecho Humanitario y de la resolución 1701 del Consejo de Seguridad de la ONU, y podrían constituir crímenes de guerra. Se exigirán responsabilidades”. Esta declaración se produjo tras la muerte de dos integrantes indonesios de la Fuerza Provisional de Naciones Unidas en el Líbano (FINUL) ocurrida después de la explosión que afectó a su vehículo cerca de Bani Hayan, en el sur del Líbano. Según consignó la ONU, el incidente también dejó a un tercer miembro de la misión gravemente herido, y un cuarto resultó con lesiones.

De acuerdo con la información proporcionada por la ONU, la explosión representa el segundo incidente mortal en un periodo de 24 horas en la zona bajo mandato de la FINUL. Además de los dos fallecidos en Bani Hayan, el medio detalló que el domingo perdió la vida otro militar indonesio, identificado como Fahrizal Rambe, debido al impacto de un proyectil en Taibe, en el distrito de Marjayún, también en el sur del país. Durante este ataque, otro integrante de las fuerzas de paz sufrió heridas graves.

El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, transmitió sus condolencias a los familiares, amigos y compañeros de los fallecidos, así como al gobierno de Indonesia. Junto a este mensaje, deseó una recuperación completa para los heridos. Mediante un comunicado replicado por el propio organismo, Guterres expresó: “Nadie debería morir jamás sirviendo por una causa de paz. El secretario general insta encarecidamente a todos los actores a que cumplan con sus obligaciones en virtud del Derecho Internacional y garanticen la seguridad del personal y los bienes de Naciones Unidas en todo momento”.

La ONU subrayó además la importancia de asegurar la seguridad y protección de sus efectivos, así como la libertad de movimiento del personal desplegado en la FINUL. Tal como destaca la organización internacional, la resolución 1701 del Consejo de Seguridad establece las bases legales para la operatividad de la misión y para la protección del personal desplegado entre la Línea Azul, que separa Líbano e Israel.

En respuesta a los sucesos registrados, Francia solicitó la convocatoria urgente del Consejo de Seguridad de la ONU. París calificó los ataques israelíes como “inaceptables e injustificables” y reclamó la inmediata protección de los miembros de la fuerza internacional. Según publicó la ONU, estos episodios han elevado la inquietud sobre el grado de escalada en el sur del Líbano, donde fuerzas de Naciones Unidas mantienen presencia desde hace décadas para monitorear el cese de hostilidades.

La FINUL está formada por cerca de 8.000 militares de diversos países. Su mandato incluye vigilar el cese del fuego entre el grupo chií Hezbolá y el ejército de Israel, colaborar con las Fuerzas Armadas libanesas y patrullar los límites de la denominada Línea Azul. El contingente internacional cuenta con la participación de aproximadamente 650 militares españoles que desempeñan funciones dentro de las zonas de responsabilidad asignadas.

El medio menciona que Naciones Unidas reiteró el llamado a todos los actores en la zona para que reduzcan la tensión y cumplan plenamente sus obligaciones bajo la resolución 1701. La organización recalcó que la seguridad de los integrantes desplegados es una prioridad, y destacó la necesidad de garantizar su libertad operativa y su protección integral.

La cadena de ataques contra personal de la FINUL resalta los riesgos persistentes en la frontera entre Líbano e Israel y acentúa los desafíos para mantener los acuerdos de paz y la asistencia a las Fuerzas Armadas libanesas. Según informó la ONU, la situación demanda de las partes involucradas un cumplimiento riguroso de las normas internacionales y del mandato del consejo de seguridad para evitar nuevos incidentes y víctimas.

El propio secretario general de Naciones Unidas expresó su reconocimiento a los miembros de la FINUL por el trabajo realizado en condiciones adversas, puntualizando la necesidad de sostener y asegurar tanto la protección de los cascos azules como la continuidad de sus operaciones. Naciones Unidas concluyó su mensaje apelando al cese de los ataques y a la instauración de condiciones que permitan el pleno desarrollo de la misión de paz en el sur del Líbano.