Docentes en huelga advierten que si Educación no negocia mejoras, "en mayo el curso se acaba" en la Comunitat Valenciana

Miles de maestros, familias y estudiantes salieron a las calles para exigir mejores condiciones laborales, reducción de ratios y salarios dignos, mientras sindicatos advierten que las movilizaciones continuarán si no hay compromisos firmes de la Conselleria

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La posibilidad de una huelga indefinida desde el mes de mayo fue una de las principales advertencias emitidas por representantes sindicales ante la falta de avances en las negociaciones con la Conselleria de Educación en la Comunitat Valenciana. Según informó la agencia Europa Press, varios sindicatos docentes insistieron en que, si no se logra un acuerdo real, las movilizaciones continuarán hasta el final del curso académico, impulsadas por más de seis meses de intentos sin resultados concretos.

El paro docente de este martes fue convocado por el Sindicat de Treballadors i Treballadores de l'Ensenyament del País Valencià (STEPV), UGT Ensenyament del País Valencià, la Federació d'Educació de CCOO y la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF). De acuerdo con Europa Press, la jornada incluyó piquetes informativos, concentraciones frente a centros escolares y sedes de la Conselleria, así como manifestaciones multitudinarias en las tres capitales de provincia valencianas. En València, miles de docentes, familias y estudiantes recorrieron las principales calles del centro a partir de las 12:00, una movilización que la Delegación de Gobierno cifró en 16.000 participantes.

La demanda central de los manifestantes apuntó a la mejora de las condiciones laborales y salariales del profesorado, a la reducción de ratios en las aulas, a la agilización de los procedimientos administrativos y a la inversión en infraestructuras adecuadas. Durante la marcha, carteles con lemas como "Por unas plantillas sin recortes", "La frustración ya supera la vocación", "Menos ratios, más recursos" y "Quiero las condiciones que la gente piensa que tengo" ilustraron el descontento generalizado de los profesionales de la educación, reportó Europa Press.

En declaraciones recogidas por la agencia, el portavoz de STEPV, Marc Candela, explicó que desde el 25 de septiembre las organizaciones sindicales intentaron sin éxito abrir una negociación efectiva con la Conselleria de Educación. Candela subrayó que las iniciativas planteadas buscan una doble finalidad: mejorar las condiciones salariales y laborales del profesorado y, por extensión, ofrecer un servicio educativo de mayor calidad al alumnado. También resaltó que, si antes del 16 de abril no se alcanza un acuerdo, los sindicatos ya preparan una huelga indefinida a partir de mayo.

Europa Press detalló asimismo las críticas de Xelo Valls, secretaria general de CCOO Educación, quien consideró insuficiente el acercamiento de la Conselleria la semana previa al paro, calificando la propuesta presentada como un decálogo carente de compromisos reales y comparándolo con una mera declaración de intenciones. Valls remarcó que cuatro de los cinco sindicatos con representación en la Mesa Sectorial de Educación apoyaron la huelga y reclamó la apertura de una negociación genuina con propuestas concretas.

Por parte de CSIF Educación de la Comunitat Valenciana, su presidente, José Seco, remarcó que las reivindicaciones se estructuraron en dos líneas principales: el incremento de los salarios tras casi dos décadas sin subidas a nivel autonómico y la mejora general de las condiciones laborales. Seco incidió en la necesidad de que el gobierno autonómico reconozca y responda a las demandas del colectivo docente con propuestas que permitan iniciar un diálogo fructífero, lo cual, según sus palabras recogidas por Europa Press, aún no sucedió.

Maica Martínez, responsable de Enseñanza Pública en UGT País Valencià, manifestó ante Europa Press que los sindicatos llevan más de seis meses exigiendo mejoras y reprochó a la Conselleria su actitud evasiva y la dilación de las negociaciones. A su juicio, ese retraso en la concreción de acuerdos aumenta el malestar y la frustración entre el profesorado.

En cuanto al seguimiento de la huelga, las cifras oficiales recogidas por Europa Press mostraron divergencias sustanciales entre los convocantes y la administración. Las fuentes sindicales estimaron una participación del 80 por ciento, considerándola un éxito que reflejó el respaldo mayoritario de los docentes. La Conselleria de Educación, por su parte, situó el promedio de participación en el 35,59 por ciento entre el personal docente, con 25.322 maestros y profesores implicados de los 71.150 convocados hasta las 13:00, según el informe provisional divulgado por la Dirección General de Personal.

El seguimiento entre el personal no docente alcanzó el 13,18 por ciento, con 720 participantes de un total de 5.461 convocados. En total, 1.645 centros educativos públicos fueron llamados a sumarse a la protesta y se declararon paros en 1.460 de ellos, lo que supone el 88,75 por ciento. Valencia lideró la participación, con un 38,36 por ciento; Castellón reportó el 35,05 por ciento y Alicante, el 32,56 por ciento.

Por niveles educativos, las etapas de Educación Infantil y Primaria registraron los porcentajes más altos de adhesión: 48,33 por ciento y 44,42 por ciento, respectivamente. Educación Especial alcanzó una participación del 41,85 por ciento. El seguimiento en Educación Secundaria ascendió al 31,27 por ciento, mientras que en régimen especial se situó en el 5 por ciento y en la educación de personas adultas participó el 10,68 por ciento del profesorado convocado. Entre otros colectivos, como docentes de enseñanzas artísticas, escuelas de idiomas y técnicos de Formación Profesional, el seguimiento alcanzó el 23,19 por ciento, de acuerdo con los datos publicados por Europa Press.

Las fuentes del departamento de Campanar explicaron al medio que se esperaban pequeñas variaciones en los datos al cierre de la jornada por la incorporación del profesorado cuyos horarios comienzan a partir del mediodía. Europa Press recogió estas expectativas en el contexto de un día marcado por la movilización social y la exigencia a la administración de compromisos concretos para evitar la ampliación del conflicto en el sector educativo valenciano.