Planas urge a Bruselas a actuar ante la presión de la crisis de Oriente Próximo sobre costes agrarios

El responsable de Agricultura español advierte que el conflicto en Oriente Medio y Ucrania dificulta el suministro de insumos, insta a la Comisión Europea a tomar acciones urgentes para proteger la producción y controlar el aumento de precios en la alimentación

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Durante la reunión de ministros de Agricultura y Pesca de la Unión Europea en Bruselas, Luis Planas, titular español del ramo, puso en primer plano las dificultades de suministro de fertilizantes y la vulnerabilidad estratégica de Europa ante la tensión en Oriente Próximo y la invasión en Ucrania. De acuerdo con lo publicado por el medio, Planas argumentó que la elevada dependencia europea de productos clave se refleja en datos como la cifra del 49% de la urea y el 30% del amoníaco que transitan por el estrecho de Ormuz, una región afectada actualmente por la crisis internacional.

Según informó el medio, el ministro español reclamó a la Comisión Europea mantener una vigilancia constante sobre el desarrollo del conflicto en Oriente Próximo por sus repercusiones en los mercados energéticos y de fertilizantes. Planas subrayó la existencia de una iniciativa de Naciones Unidas que busca resolver los problemas en los cauces de suministro y anticipó que este asunto sería debatido en profundidad entre los ministros, con el objetivo de encontrar respuestas coordinadas de ámbito europeo.

El medio detalló que Planas instó a Bruselas a preparar y, si es necesario, poner en marcha medidas adecuadas para garantizar el suministro de insumos agrícolas y controlar el incremento de los precios de los alimentos. Expresó que la situación actual exige explorar acciones comunitarias, como revisiones en la tasa de carbono en frontera y otras herramientas que refuercen la capacidad europea de abastecimiento. El ministro consideró imprescindible contener el aumento de costes para limitar el impacto en los consumidores y advirtió sobre la posibilidad de nuevas intervenciones oficiales según la evolución de la crisis.

En sus declaraciones, el ministro hizo hincapié en que los efectos de los ataques de Estados Unidos e Israel a Irán ya generan consecuencias observables en los mercados energéticos, lo cual repercute de modo directo en la producción agrícola y en la cadena de suministro europea. La incertidumbre sobre la duración y el alcance de la crisis obliga a las autoridades a seguir de cerca la evolución del conflicto, en especial para evitar que los costes adicionales y la volatilidad se trasladen íntegramente al precio final de la alimentación para los ciudadanos, según consignó el medio.

En respuesta a este escenario, el Gobierno de España, según reportó el medio, ha establecido un paquete de medidas que incluye ayudas específicas para el combustible agrícola y compensaciones destinadas a mitigar el encarecimiento de los fertilizantes. Estas políticas buscan evitar que el coste de los insumos origine escaladas adicionales en los precios de los productos agroalimentarios, procurando así proteger tanto a los productores como a los consumidores. Planas dejó la puerta abierta a ampliar este tipo de intervenciones si persisten o se agravan las perturbaciones sobre la cadena de suministros.

El ministro situó este desafío en el contexto de mayores tensiones en el entorno comercial internacional, acentuado por la política arancelaria de Estados Unidos y el término de la moratoria en la disputa Airbus-Boeing. Según indicó el medio, Planas reclamó una respuesta común europea basada en criterios de prudencia y de firmeza, considerando que la Unión Europea no se encuentra en condiciones de asumir nuevos sobresaltos en sus relaciones comerciales.

En cuanto a la política agraria europea, Planas realizó una evaluación de la estrategia de la Comisión Europea a un año de su presentación. Valoró avances en aspectos como la Organización Común de Mercados y la directiva de prácticas comerciales desleales, aunque manifestó su insatisfacción con la propuesta relativa a la futura Política Agrícola Común (PAC). De acuerdo con lo explicado por el medio, el ministro defendió la necesidad de reforzar la PAC a través de un reglamento que abarque todas sus actuaciones y que cuente con una financiación adecuada, argumentando que este es uno de los puntos esenciales de la posición española en las negociaciones.

El medio detalló que el titular de Agricultura alertó sobre la urgencia de proporcionar seguridad jurídica ante la futura entrada en vigor de la nueva PAC, ya que los plazos contemplados en la actualidad dificultan su implementación. Afirmó que, dado el estado actual de las negociaciones, es improbable que la PAC entre en funcionamiento el 1 de enero de 2028, lo que obliga a clarificar cuestiones presupuestarias y de transición en sectores como el vino o las organizaciones de frutas y hortalizas.

Planas concluyó destacando la complejidad global que enfrenta hoy la producción agroalimentaria europea, y anticipó que, en caso de que la situación lo exija, España y el resto de socios de la UE deberán seguir evaluando nuevas respuestas para asegurar el funcionamiento del sector y contener las dificultades derivadas del escenario geopolítico y comercial, según reportó el medio.