Relator especial de la ONU destaca la ley migratoria de Brasil pero pide mejoras

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Río de Janeiro, 27 mar (EFE).- El relator especial de la ONU sobre los derechos humanos de los migrantes, Gehad Madi, aplaudió este viernes el marco legal de Brasil, aunque instó a convertir las respuestas de emergencia en políticas públicas sostenibles y acordes con los estándares internacionales de los derechos fundamentales.

Tras culminar una visita oficial a Brasil, Madi señaló que la legislación del país se destaca en la región por ofrecer protección a migrantes y refugiados, garantizando el acceso en igualdad de condiciones a servicios de salud, educación, trabajo y bienestar social, según un comunicado de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en Brasil.

"La aproximación brasileña a la movilidad humana, basada en derechos, sin penalización y abierta, se destaca como uno de los principales ejemplos en la región, especialmente en un contexto donde varios países de América Latina tienden a implementar medidas migratorias más restrictivas", afirmó el experto en una rueda de prensa en Brasilia.

Durante su estadía en Brasil, Madi viajó a las ciudades de Boa Vista y Pacaraima, esta última fronteriza con Venezuela, donde conoció de cerca el programa Operação Acolhida, una iniciativa humanitaria lanzada en 2018 para atender la llegada masiva de inmigrantes venezolanos.

El programa, que involucra al Gobierno federal, las Fuerzas Armadas, agencias de la ONU y organizaciones de la sociedad civil, abarca el acogimiento emergencial, la documentación, la regularización y la interiorización voluntaria de los inmigrantes hacia otras regiones de Brasil.

La iniciativa fue aplaudida por el relator, quien, no obstante, señaló que ocho años después de su creación sigue manteniendo un carácter emergencial y está concentrada principalmente en los inmigrantes venezolanos.

"Para garantizar la sostenibilidad es esencial realizar una transición hacia un modelo más estable de asistencia y protección de derechos, incorporado a las políticas públicas nacionales a largo plazo y que sea abierto a otras nacionalidades", enfatizó.

El relator especial de las Naciones Unidas también estuvo en Brasilia, São Paulo y Curitiba, donde se reunió con autoridades de los gobiernos federal, regional y municipal, así como con representantes de la sociedad civil y del sector privado.

Durante sus visitas, Madi conversó además con inmigrantes de todos los géneros y edades, incluyendo mujeres, niños, adultos mayores y sobrevivientes de trata de personas.

A pesar de las garantías legales de igualdad de acceso a los derechos, el experto observó que inmigrantes y refugiados en Brasil enfrentan en la práctica barreras persistentes relacionadas con el idioma, obstáculos burocráticos y racismo estructural.

El relator expresó además una "fuerte preocupación" por la prohibición general de solicitudes de asilo en el Aeropuerto Internacional de Guarulhos, en São Paulo, para personas que llegan sin visa brasileña en vuelos de conexión.

Según Madi, esa medida es "incompatible con las obligaciones internacionales de Brasil", ya que impide la evaluación individualizada de las necesidades de protección.

El experto concluyó que Brasil tiene el potencial de convertirse en "un modelo global de gobernanza migratoria basada en derechos humanos". Para lograrlo, según el experto, se requiere "voluntad política continua, recursos sostenidos, implementación consistente y la participación significativa de inmigrantes y refugiados en la elaboración de las políticas que afectan sus vidas".

El relator especial presentará un informe detallado del viaje, con sus conclusiones y recomendaciones, al Consejo de Derechos Humanos de la ONU en junio de 2027. EFE