MSF: El encarecimiento del combustible tendrá un "impacto devastador" en la Sanidad somalí

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Nairobi, 27 mar (EFE).- El encarecimiento del combustible en Somalia como consecuencia de la guerra en Oriente Medio tendrá un "impacto devastador" en el acceso a la atención sanitaria básica en un país cuya población ya se encontraba en una "situación desesperada", advirtió este viernes Médicos Sin Fronteras (MSF).

"En un país ya azotado por la sequía y múltiples problemas de salud, este aumento de los costes podría tener un impacto devastador en el acceso a la atención sanitaria básica para millones de personas", afirmó la ONG en un comunicado.

Algunas zonas de Somalia ya comenzaron a experimentar escasez de combustible e incluso la falta de ese producto, lo que dificulta que los pacientes puedan llegar a los hospitales y que estos sigan operativos.

Hospitales operados por MSF en Baidoa (sur) y Mudug (centro) suelen recibir a niños en estado crítico tras recorrer cientos de kilómetros, ya que los pacientes suelen viajar largas distancias para buscar atención, unos desplazamientos que se están volviendo "inasequibles" para muchas familias.

"Tardamos en venir porque no podíamos permitirnos el transporte", explicó a MSF Halima Omar, de 33 años, paciente del Hospital Regional de MSF en Mudug, tras viajar doce horas con su hijo Muscab, de 45 días, para llegar al hospital.

"Se ha vuelto mucho más caro que antes y ahora mucha gente se ve obligada a recorrer largas distancias a pie para llegar a un centro sanitario", añadió.

Según MSF, el precio local del combustible en Baidoa pasó de 1,20 dólares a 1,50 dólares por litro, mientras que en Mudug subió de 0,75 dólares a 1 dólar por litro.

"El combustible escasea y se está volviendo inasequible, y quienes pagan el precio son nuestros pacientes: madres que no pueden llegar a la sala de maternidad, niños que nunca llegan al centro de alimentación", afirmó el representante de MSF en Somalia, Elshafie Mohammed.

La guerra en Oriente Medio puede agravar aún más la situación de un sistema sanitario que ya estaba "al borde del colapso", con más de 200 centros de salud y nutrición que cerraron desde principios de 2025 como consecuencia de los recortes en la financiación humanitaria internacional.

La interrupción de las rutas aéreas y marítimas, como la del estrecho de Ormuz, también puede afectar a la llegada de suministros médicos y humanitarios, así como de alimentos, pues Somalia importa aproximadamente el 90 % de estos.

Más de 6,5 millones de personas (casi uno de cada tres somalíes) se enfrentan a una inseguridad alimentaria aguda, y más de 1,84 millones de niños menores de cinco años corren el riesgo de sufrir desnutrición aguda. ​EFE

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