El PP advierte de que pedirá la dimisión de Mónica García si no para la huelga de médicos de abril

Ante la amenaza de nuevos paros el 27 de abril, representantes autonómicos exhortan a la ministra a frenar la protesta sanitaria, cuestionando la demora en las negociaciones y señalando riesgos para el sistema público y la atención ciudadana

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Alejandro Vázquez, consejero de Sanidad en Castilla y León, planteó interrogantes sobre el retraso en la apertura de negociaciones entre el Ministerio de Sanidad y el Comité de Huelga, señalando que la demora significó la pérdida de millones de actos médicos y afectó a la población atendida en el Sistema Nacional de Salud. En ese contexto, Vázquez enunció que no detener la huelga antes de la nueva convocatoria del 27 de abril representaría una fuerte irresponsabilidad y advirtió que pedirán la dimisión de la ministra de Sanidad, Mónica García, al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en caso de que no se resuelva la protesta. Esta posición fue expuesta en declaraciones públicas antes del inicio del pleno del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS), donde se abordaría la situación generada por los paros convocados por los sindicatos médicos.

Según consignó el medio, la principal petición de los representantes autonómicos del Partido Popular se centró en la exigencia a Mónica García para que utilice sus competencias institucionales y frene de inmediato la protesta sanitaria. Argumentaron que existe un plazo de un mes hasta el próximo paro, previsto exactamente para el 27 de abril, intervalo que consideraron suficiente para que la titular del Ministerio de Sanidad actúe y solucione el conflicto, el cual, expresaron, pone en riesgo la estabilidad del sistema público y la atención a los pacientes en distintas comunidades autónomas.

De acuerdo con lo publicado, el origen de la huelga radica en la oposición de los sindicatos médicos al actual Estatuto Marco, dado que reclaman un marco normativo propio para el colectivo de médicos y facultativos. La convocatoria prevé una semana de paro cada mes hasta junio, como medida de protesta e instrumento de presión. Las reivindicaciones se incluyeron finalmente en el orden del día del CISNS luego de lo que el consejero Vázquez describió como "presión de las comunidades autónomas" del PP, quienes insistieron en la necesidad urgente de abordar la crisis sanitaria en el máximo foro de coordinación entre administraciones sanitarias.

El medio detalló que Vázquez reprochó abiertamente al Ministerio la tardanza en mantener la primera reunión formal con el Comité de Huelga. Pese a ello, señaló que durante la jornada anterior, el Ministerio de Sanidad sostuvo un encuentro con representantes sindicales, en el que ambas partes expresaron intenciones de proseguir el diálogo y acordaron nuevas reuniones para las próximas semanas, con el objetivo de buscar un acercamiento y desactivar el calendario de paros.

La postura del consejero se centró en la responsabilidad del Ministerio para evitar que el conflicto se prolongue, subrayando las consecuencias en la prestación de los servicios sanitarios y en los plazos de atención a pacientes que, indicó, ya enfrentan retrasos crecientes. Remarcó la necesidad de no cargar el costo del conflicto sobre los usuarios del sistema público y criticó la supuesta falta de interés del Ministerio por resolver la situación antes de la presión de los propios gobiernos autonómicos.

El consejero transmitió que los gobiernos autonómicos del Partido Popular, al abordar el pleno del CISNS, mantienen una actitud de diálogo y de trabajo encaminada a encontrar soluciones para los problemas sanitarios que afectan a la ciudadanía. Sostuvo que su voluntad es colaborar y aportar alternativas, advirtiendo que consideran la persistencia de la huelga como algo inadmisible tanto para los sistemas de salud autonómicos como para los pacientes afectados.

Durante sus declaraciones, Alejandro Vázquez insistió en que ya se ha perdido tiempo y que deben restablecerse los cauces de negociación de forma estable. Agregó que la responsabilidad de revertir la situación corresponde a la ministra, a quien solicitó que actúe para garantizar la continuidad de los servicios y la atención adecuada de los usuarios del sistema nacional de salud. La presencia de esta cuestión en el pleno del CISNS se interpretó como un triunfo de la insistencia autonómica sobre la agenda ministerial, recalcó el consejero, destacando que la urgencia para resolver la crisis sanitaria motivó la inclusión del punto en el orden del día tras la presión de las comunidades autónomas.

Los representantes autonómicos reiteraron su petición de colaboración y compromiso ante la situación planteada, señalando que el desenlace de las próximas semanas dependerá del margen para el diálogo y la disposición de la ministra a liderar un acuerdo que frene la protesta y asegure tanto la estabilidad del sistema como la satisfacción de las demandas profesionales de los médicos. Según reportó el medio, la advertencia sobre una posible solicitud de dimisión de la ministra de Sanidad se mantendrá en la agenda política si no se logra desactivar la huelga antes de la fecha prevista para nuevos paros.