UNICEF reclama a los talibán que "reabran las escuelas" para las niñas en Afganistán

Más de dos millones de menores afganas permanecen excluidas de la educación primaria por las medidas impuestas, mientras Naciones Unidas alerta: “La esperanza, la dignidad y el futuro empiezan con la educación”, urge el organismo internacional

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El director de UNICEF en el sur de Asia, Sanjay Wijesekera, expresó que el inicio del curso escolar debería representar un periodo esperanzador para toda la infancia, pero en Afganistán, las niñas continúan enfrentando restricciones para acceder a las aulas, según consignó el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF). Esta situación se produce en el contexto de la imposición de medidas por parte de las autoridades talibán, que han excluido a las menores de cursos superiores al sexto grado de la educación primaria, manteniendo una prohibición que alcanza ya su quinto año consecutivo tras la vuelta al poder de los talibán en agosto de 2021.

UNICEF ha realizado un llamado explícito a los talibán para que permitan la reapertura de los centros educativos dirigidos a niñas, ofreciendo así una oportunidad de retorno a las aulas para más de 2,2 millones de menores que actualmente permanecen fuera del sistema educativo. De acuerdo con las estimaciones oficiales de este organismo, la mayoría de estas niñas se encuentra privada del derecho a la educación desde la instauración de las nuevas restricciones que afectan especialmente a mujeres y niñas afganas.

Según informó el medio, el representante de UNICEF en Afganistán, Tajudeen Oyewale, publicó en sus redes sociales un mensaje en el que recalcó el derecho de todas las niñas a asistir a la escuela. Oyewale afirmó que la formación de las niñas fortalece las comunidades y contribuye a un futuro más prometedor para toda la sociedad afgana, al tiempo que insistió en la importancia de mantener la esperanza para las menores que aguardan una apertura de oportunidades educativas en el país.

Las restricciones implementadas por los talibán han suscitado reacciones y críticas tanto de Naciones Unidas como de otras organizaciones internacionales, que han alertado sobre las implicaciones de la exclusión educativa para millones de niñas. Según publicó UNICEF, la organización sostiene que el cierre de las aulas a las estudiantes representa un obstáculo significativo para el desarrollo del país y para el futuro de las niñas afectadas.

El regreso de los talibán al poder en agosto de 2021 marcó el inicio de una serie de normativas que limitan considerablemente la vida pública y la participación de mujeres y niñas en múltiples ámbitos, siendo la educación uno de los sectores más impactados. A pesar de haber anunciado que reconsiderarían su política educativa para las menores, las autoridades no han avanzado en medidas concretas para permitir que las niñas accedan a los cursos superiores de primaria y a la secundaria.

El organismo internacional hizo hincapié en que la educación constituye la base de la esperanza, la dignidad y el futuro de un país. Según declaró Wijesekera y recogió UNICEF, reabrir las puertas de las escuelas resulta esencial para ofrecer nuevas perspectivas tanto a las niñas como a la sociedad en su conjunto. La ausencia de acceso a la educación compromete las posibilidades de desarrollo personal, profesional y social de las menores afectadas, así como el progreso futuro de la nación afgana.

En reiteradas ocasiones, Naciones Unidas y UNICEF han instado a las autoridades afganas a reconsiderar sus medidas y a garantizar que el derecho a la educación no sea vulnerado por restricciones impuestas por motivos ideológicos o políticos. El organismo continúa subrayando la urgencia de garantizar entornos seguros y de calidad para el aprendizaje de todas las niñas, poniendo énfasis en que la inversión en la educación repercute en beneficios directos e indirectos para toda la sociedad.

El cierre prolongado de las escuelas ha originado además brechas adicionales en el acceso y la equidad educativa, especialmente para las niñas que residen en zonas rurales o áreas afectadas por conflictos. UNICEF remarca que la educación de las niñas no solo contribuye a mejorar condiciones de vida individuales, sino que también fortalece el tejido social y económico, así como la estabilidad a largo plazo en Afganistán.

El mensaje difundido por UNICEF, tanto desde la oficina nacional como desde la representación regional, refuerza el compromiso del organismo con el derecho universal a la educación y con la necesidad de mantener activa la vigilancia y la denuncia ante situaciones de exclusión, como la que afecta hoy en día a millones de niñas afganas que esperan una solución que les permita retomar sus estudios y proyectar su futuro.