La UE pide una reforma "profunda y exhaustiva" al comienzo de la conferencia de la OMC

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Bruselas, 26 mar (EFECOM).- Los países de la Unión Europea (UE) acordaron este jueves su posición conjunta al inicio de la 14ª Conferencia Ministerial de la Organización Mundial del Comercio (OMC) celebrada en Yaundé (Camerún), en la que pidieron una reforma "profunda y exhaustiva" para mantener un sistema comercial basado en normas.

"La OMC se encuentra en una encrucijada crítica y, sin una reforma profunda y exhaustiva, corre el riesgo de perder relevancia, lo que erosionaría aún más el sistema comercial mundial basado en normas", señalaron los Estados miembros en sus conclusiones.

Para ello, añadieron, la conferencia de este año "debe cumplir su cometido como 'Conferencia Ministerial de reforma' y servir de trampolín hacia un proceso de reforma fundamental" entre ésta y la próxima reunión en 2028.

La conferencia, que se alargará hasta el domingo, reúne en la capital de Camerún a los ministros y otros delegados de los 166 países miembros de la OMC, que tendrán como tarea principal decidir si ofrecen su respaldo político a un proyecto de reforma de la organización, como lo exige la mayoría de países ante la parálisis del mandato negociador de la organización.

Por parte de la UE viajaron también el comisario europeo de Comercio, Maros Sefcovic, y de Agricultura, Christophe Hansen.

En sus conclusiones, los Veintisiete se comprometen con un proceso de reforma basado en la "previsibilidad, equidad y flexibilidad" que permita, además, "responder a los apremiantes retos del comercio mundial actuales" y priorizando, según la UE, "las tensiones comerciales que han surgido en los últimos años, en particular debido a prácticas y políticas no basadas en el mercado".

 La reunión bienal se celebra en un contexto de crisis geopolítica que está teniendo consecuencias inéditas en el comercio internacional, en particular del petróleo y gas por el bloque del estrecho de Ormuz a causa de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, así como las distintas amenazas arancelarias del presidente estadounidense, Donald Trump, a gran parte de sus socios comerciales en el último año.

A ojos de los europeos, el nuevo sistema reformado de la OMC debería "reflejar los nuevos contextos económicos, corregir los desequilibrios en los derechos y obligaciones de los miembros, garantizar la igualdad de condiciones y ofrecer un marco normativo más flexible". También urgen a establecer un programa de trabajo estructurado tras la conferencia, y a que se presenten informes periódicos con hitos concretos "para mantener el impulso" hasta la próxima cita.

Por otro lado, el bloqueo en el funcionamiento del órgano de apelación en casos de disputas comerciales entre países es otro de los asuntos pendientes para restablecer la confianza en la organización, con sede en Ginebra (Suiza).

En este caso, la UE aseguró estar "dispuesta a retomar esta labor y a aprovechar los avances ya logrados, siempre que las condiciones sean propicias", aunque admitió que a pesar del trabajo ya realizado sobre la reforma del sistema de solución de diferencias desde 2022, éste todavía "no funciona plenamente".

No obstante, recordó que el Mecanismo Arbitral Multipartito de Apelación Provisional (MPIA) que se estableció como una respuesta temporal a la crisis, "es más importante que nunca como solución provisional para preservar un sistema de solución de diferencias plenamente operativo entre los miembros que lo deseen".

Otro de los objetivos del encuentro es lograr una moratoria indefinida a la aplicación de aranceles a las transacciones electrónicas.

Los países europeos se inclinaron hacia una moratoria con carácter permanente, al igual que Estados Unidos.

Originalmente, esta moratoria fue adoptada en 1998 en el marco de la OMC y desde entonces se ha renovado cada dos años durante las conferencias ministeriales.

No obstante, la mayoría de países en desarrollo se oponen a esta opción ya que dejarían de percibir ingresos fiscales por este concepto, mientras que algunos están simplemente en contra de que este sistema siga en vigor.

En el ámbito agrícola, los Veintisiete sugirieron "una mayor transparencia en materia de restricciones a la exportación, así como una solución a la cuestión de las reservas públicas con fines de seguridad alimentaria, como parte de un acuerdo más amplio sobre agricultura".