China amaga con represalias contra México por los aranceles de hasta el 50% impuesto a productos asiáticos

El gobierno de Pekín advierte que podría imponer medidas en respuesta a nuevas restricciones mexicanas sobre cientos de artículos asiáticos, después de que una reforma legislativa aprobara aumentar los impuestos para importaciones, afectando directamente a empresas chinas y su comercio

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El Ministerio de Comercio de China anunció la autorización para tomar medidas que aseguren los intereses de las industrias del país, tras la imposición de aranceles mexicanos a más de 1.400 productos asiáticos, medida que recae directamente sobre mercancías chinas valuadas en más de 30.000 millones de dólares (25.990 millones de euros). El medio Xinhua, citado por agencias informativas internacionales, reportó que la investigación realizada por autoridades chinas determinó que las restricciones mexicanas han afectado la competitividad de sus empresas al limitar el acceso de bienes, servicios e inversiones originarios de China en el mercado mexicano. Según la agencia, el gobierno chino ha reiterado su reserva de derecho para imponer contramedidas en respuesta.

Tal como publicó la agencia estatal Xinhua, la decisión de México de aumentar los aranceles a productos de países asiáticos sin acuerdo comercial vigente —como China, Corea del Sur, India, Vietnam y Tailandia— surgió después de que, en diciembre, el Senado mexicano aprobara modificaciones a la Ley de los Impuestos Generales de Importación y Exportación (Ligie). Esta reforma fue aprobada por 76 legisladores, con cinco votos en contra y 35 abstenciones, lo que habilitó la aplicación de gravámenes de entre el 5% y el 50% a partir del 1 de enero de 2026 sobre 1.463 rubros de importación. Entre los productos sujetos a estos impuestos se encuentran prendas de vestir, metales y piezas para la industria automotriz.

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, expresó que la decisión legislativa no mantiene relación con la política de proteccionismo comercial que impulsó el expresidente estadounidense Donald Trump contra el sector exportador chino. Según consignó Xinhua, el gobierno chino ya había advertido en el momento de la aprobación de la reforma que la disposición resultaría perjudicial para los intereses de sus empresas. A pesar de estas declaraciones oficiales, la introducción de los nuevos aranceles coincide con la fase previa a la renegociación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), previsto para revisión próximamente.

De acuerdo con estimaciones de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) de México, la entrada en vigor de estos aranceles podría significar el ingreso de cerca de 52.000 millones de pesos (2.530 millones de euros) extra para el erario mexicano en 2026. La Secretaría indicó que el objetivo de la medida es fortalecer la industria nacional ante el incremento de importaciones asiáticas, al tiempo que se buscan preservar empleos y la capacidad de inversión interna.

La agencia estatal Xinhua detalló que la investigación realizada por el Ministerio de Comercio chino concluyó que la barrera arancelaria de México obstaculiza la llegada de capitales, productos y nuevas inversiones del gigante asiático al país latinoamericano. En el comunicado oficial, el ministerio declaró: “El Ministerio está autorizado a aplicar las medidas pertinentes para salvaguardar con firmeza los intereses de las industrias chinas”.

El gobierno de Pekín había manifestado anteriormente que la reforma afectará la posición de sus empresas dentro del comercio internacional con México, juzgando que las restricciones restan competitividad y limitan oportunidades de negocio. Según reportó el medio Xinhua, las autoridades chinas mantienen vigente la advertencia de aplicar contramedidas, lo que introduce la posibilidad de represalias comerciales en sectores estratégicos o inversiones mexicanas.

El listado de los 1.463 productos sujetos al nuevo régimen incluye textiles, vestido, acero, aluminio, partes y componentes destinados a la producción automotriz, productos petroquímicos y diversos bienes de consumo. La mayor parte de las importaciones chinas dentro de este grupo abastece cadenas manufactureras mexicanas que posteriormente exportan parte de su producción a Estados Unidos y Canadá.

La iniciativa aprobada por el Senado mexicano obtuvo respaldo mayoritario, pero enfrentó críticas desde sectores industriales que prevén aumento en los precios y disminución de competitividad, según reportó Xinhua citando fuentes del sector privado mexicano. En contraste, asociaciones de industriales locales defendieron la política al considerarla una respuesta ante lo que consideran prácticas comerciales desleales de algunos países asiáticos.

En su cobertura, Xinhua agregó que el Ministerio de Comercio chino explora la posibilidad de acciones recíprocas que afectarían sectores de interés para México. Pekín subrayó la disposición a dialogar con las autoridades mexicanas para encontrar soluciones antes de escalar el conflicto comercial, pero reiteró que protegerá a sus exportadores siempre que se perciban medidas discriminatorias o no acordadas en tratados internacionales.

La situación se presenta en un contexto internacional marcado por la revisión de acuerdos comerciales, la intensificación de tensiones entre potencias y la relocalización de cadenas de suministro hacia América del Norte. Según publicó el medio Xinhua, el Ministerio de Comercio chino considera que la reforma mexicana representa un obstáculo a la globalización y podría motivar medidas similares de otros aliados comerciales.

La advertencia de China respecto a imposición de aranceles o de contramedidas dirige la atención a la estrecha relación económica entre ambos países, con un intercambio cifrado en decenas de miles de millones de dólares anuales. La posibilidad de represalias agrega incertidumbre a empresas mexicanas que mantienen dependencias tecnológicas o logísticas con proveedores chinos y que podrían resultar afectadas si Pekín aplica restricciones adicionales a exportaciones clave.

La política arancelaria mexicana, según la SHCP y diversos análisis reproducidos por Xinhua, obedece a la necesidad de equilibrar el comercio, contener lo que denominan dumping de precios y fomentar el desarrollo de proveedores nacionales. Mientras, el gobierno chino señala que las medidas exceden las normas de la Organización Mundial del Comercio si no se justifican adecuadamente.

Finalmente, Xinhua reportó que el Ministerio de Comercio de China mantiene el canal diplomático con las distintas dependencias mexicanas y que su prioridad inmediata es evitar daños mayores sobre la relación económica bilateral. El desenlace de esta disputa dependerá de negociaciones directas y de la evolución del entorno comercial global en los próximos meses.