Brasil acuerda con Turquía una ruta alternativa para sus exportaciones hacia Oriente Medio

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Río de Janeiro, 26 mar (EFE).- Brasil alcanzó un acuerdo con Turquía para utilizar su territorio como plataforma logística alternativa y poder mantener el flujo de exportaciones hacia Oriente Medio y Asia Central, tras el cierre del Estrecho de Ormuz por la guerra en Irán, informaron este jueves fuentes oficiales.

El Ministerio de Agricultura brasileño informó en un comunicado que el entendimiento permitirá que las cargas brasileñas sean transportadas, almacenadas temporalmente o redirigidas desde puertos turcos, evitando el paso por el golfo Pérsico, una de las áreas más afectadas por el conflicto.

Según la cartera, la iniciativa busca reducir el impacto de las restricciones logísticas sobre el comercio exterior brasileño, especialmente en productos clave del agronegocio como maíz, carnes y azúcar, que tienen una alta dependencia de mercados en Oriente Medio.

Aunque la ruta a través de Turquía ya era utilizada de forma limitada, el agravamiento de la crisis elevó su relevancia estratégica.

El acuerdo permite a los exportadores flexibilidad para reorganizar envíos y mitigar retrasos, en un contexto de incertidumbre en las rutas marítimas internacionales.

Brasil envía a los países de Oriente Medio cerca del 30 % de sus exportaciones de maíz, con destaque para Irán como destino, así como el 30 % de sus embarques de pollo y el 10 % de los de carne bovina.

El gigante latinoamericano es el mayor abastecedor mundial de estos tres alimentos.

Uno de los puntos centrales del acuerdo es la adaptación a las exigencias sanitarias impuestas por Turquía, en particular para productos de origen animal.

Para ello, ambos países negociaron la adopción de un Certificado Veterinario Sanitario específico, que permite el tránsito o almacenamiento temporal de mercancías en territorio turco sin comprometer su posterior ingreso en los mercados de destino.

El Ministerio subrayó que esta medida "aporta mayor seguridad y previsibilidad a los exportadores" y refuerza la capacidad del país para sostener el comercio agropecuario pese a los conflictos globales.

El bloqueo del Estrecho de Ormuz, una de las principales arterias del comercio mundial, tiene efectos directos no solo sobre las exportaciones, sino también sobre las importaciones brasileñas.

Brasil depende en cerca de un 85 % de fertilizantes importados, y entre el 20 % y el 30 % del comercio global de estos insumos transita por esa vía, lo que incrementa el riesgo de desabastecimiento y encarece los costos de producción. EFE