
Pedro Sánchez destacó durante el debate en el Congreso de los Diputados que el gasto militar habría ascendido hasta el 5% del PIB con un gobierno encabezado por Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal, lo que supondría destinar 350.000 millones de euros a defensa en la próxima década. Esta cuantía contrasta con el 2,1% en el que se mantiene actualmente, después de que el Ejecutivo rechazara aceptar nuevos compromisos con la OTAN, según informó el medio. En ese contexto, Sánchez afirmó convicción en que, de estar el Partido Popular junto a Vox dirigiendo el país, habrían apoyado la ofensiva militar de Estados Unidos e Israel contra Irán por “servilismo”.
Tal como consignó la prensa, la sesión de control al Gobierno se desarrolló tras un debate de casi seis horas centrado en la posición de España frente al conflicto en Oriente Próximo. Durante su intervención, el presidente del Gobierno criticó los supuestos riesgos económicos y políticos que, a su juicio, traería una hipotética gestión de Feijóo, señalando que, bajo ese liderazgo, los ciudadanos habrían desembolsado 24.000 millones de euros adicionales en el último mes, suma que, según Sánchez, se ha evitado gracias a la implementación de energías renovables. “Su servilismo y negacionismo sí que cuesta mucho al país”, manifestó Sánchez, según reportó el medio.
El líder del Partido Popular, por su parte, centró su respuesta en reprochar la falta de transparencia en la gestión económica. Feijóo denunció que el Gobierno no ha presentado los Presupuestos Generales del Estado, incumpliendo su promesa de hacerlo en el primer trimestre de 2026, y sostuvo que la política de vivienda del Ejecutivo ha sido un “fracaso”. Además, aseguró que la recaudación récord que ha registrado el Estado desde la llegada de Sánchez al poder no se ha traducido en una mejora de los servicios ni en la solución de los principales problemas nacionales, subrayando que “España se cae a pedazos”.
En cuanto a la fiscalidad, Feijóo acusó al Gobierno de exigir a los ciudadanos el pago del impuesto sobre la renta mientras Hacienda, según él, no estaría cumpliendo sus compromisos ni presentando las cuentas públicas necesarias. Añadió que, con la gestión socialista, los españoles han pagado 179.000 euros más en impuestos, a cambio —dijo— de no tener acceso a vivienda adecuada ni a presupuestos actualizados.
Durante el intercambio parlamentario, Sánchez instó al Partido Popular a apoyar el decreto anticrisis que se votará en el Congreso. El texto, compuesto por 80 medidas, contempla una reducción de impuestos en combustibles y energía, con el objetivo de mitigar el aumento de precios derivado del conflicto militar. El presidente presionó a Feijóo para que aclare la posición de su grupo en la próxima votación. “¿Pero entonces va a votar que sí mañana?”, preguntó, de acuerdo a lo detallado por el medio.
En cuanto a la gestión de crisis recientes, Feijóo lamentó que no se haya producido ninguna dimisión en el Gobierno a pesar de sucesos como el apagón general registrado un año atrás, el retraso en la apertura del AVE a Málaga, la huelga de médicos o los problemas en la aplicación de la legislación de vivienda. Se refirió asimismo a tragedias específicas como el suceso de Adamuz, donde fallecieron 46 personas, y al accidente de la pasarela en Santander, en el que murieron seis jóvenes. “Ni por Adamuz, ni por la pasarela de Santander, cero dimisiones”, subrayó.
El líder opositor también aludió a la próxima salida de la vicepresidenta María Jesús Montero, quien se postulará en las elecciones andaluzas, y sugirió de manera irónica el nombramiento del ministro de Transportes, Óscar Puente, para sustituirla, cuestionando la competencia del gabinete. Además, criticó el estado de las infraestructuras, calificándolas de desfasadas, y exigió al presidente que convoque elecciones generales. Según recogió el medio, Feijóo finalizó su intervención solicitando que “dejen a los españoles ponerles democráticamente en su sitio, fuera de la Moncloa”.
El debate parlamentario estuvo marcado por la confrontación abierta sobre la orientación internacional de la política española, el manejo de los fondos estatales y la respuesta oficial ante las emergencias y crisis sociales. La votación sobre el decreto ley anticrisis está prevista para el jueves siguiente, con carácter decisivo para la estrategia económica del Gobierno frente al presente contexto de conflicto internacional.