El Banco Central de Chile mantiene los tipos de interés en el 4,5%, pero avisa de la incertidumbre por Irán

El organismo rector destaca riesgos globales ligados al conflicto en Oriente Próximo y advierte que, debido al alza de los precios internacionales de la energía y la depreciación del peso, la meta inflacionaria recién se alcanzaría en 2027

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El Banco Central de Chile proyecta que la inflación en el país no se alineará con su meta del 3% hasta 2027, resultado del incremento en los precios internacionales de la energía y la depreciación del peso chileno. Esta revisión de proyecciones fue anunciada ante la persistente incertidumbre generada por el conflicto en Oriente Próximo, según reportó el medio original. El organismo ha explicado que la actual situación geopolítica, especialmente la guerra vinculada a Irán, ha provocado un “shock externo” que impacta de forma directa en el costo de los combustibles, trasladándose a los precios internos en Chile y complicando el escenario inflacionario.

De acuerdo con lo publicado, el Consejo del Banco Central de Chile decidió de manera unánime mantener los tipos de interés en 4,5%. Sin embargo, la institución detalló que las expectativas inflacionarias de corto plazo han aumentado notablemente durante las últimas semanas en línea con lo observado globalmente. Explicó que los recientes aumentos de los combustibles, sumados a la depreciación de la moneda local, constituyen los factores centrales tras este fenómeno, y que el entorno internacional limita las opciones de reducir la inflación en el corto plazo.

En su comunicado, la autoridad monetaria subrayó que la inflación se situará en torno al 4% en el segundo trimestre, un nivel por encima del objetivo oficial. El Banco Central especificó que su proyección, tanto para la inflación general como para la subyacente durante el cierre del año, se eleva a 4% y 3,3% respectivamente, superando en ocho y tres décimas las previsiones previas. Para 2027, el pronóstico de inflación general apunta a un 2,9%, cifra que está una décima por debajo de la estimación entregada en diciembre.

Frente a este contexto de volatilidad y riesgos, el organismo rector señaló que el rumbo de la política de tasas de interés se resolverá en función de la evolución de los acontecimientos, evaluando los datos y el contexto económico en cada reunión. El comunicado institucional añadió que el horizonte de convergencia con la meta inflacionaria se encuentra sujeto a un grado de incertidumbre mayor al habitual, debido a los factores externos vinculados principalmente a los eventos en Oriente Próximo.

Según consignó la misma fuente, las proyecciones actualizadas tras la reunión de política monetaria muestran que el crecimiento económico estimado para Chile en 2026 se ubica en un rango entre 1,5% y 2,5%, lo que representa un recorte de medio punto porcentual en comparación con el pronóstico de diciembre. Para 2027, el margen previsto para el crecimiento del PIB chileno permanece sin variación, situándose también entre 1,5% y 2,5%. Esto indica un escenario de menor dinamismo económico, en parte debido al impacto de la incertidumbre internacional y a las presiones inflacionarias.

El Banco Central subrayó, según informó el medio, que la reciente volatilidad del peso chileno responde a factores externos, en gran medida al entorno internacional más incierto como consecuencia del conflicto en Oriente Próximo. La depreciación de la moneda nacional ha elevado los precios internos y dificultado el control de la inflación, lo cual se refleja en la revisión al alza de las expectativas inflacionarias de los agentes económicos. Por esta razón, la política monetaria continuará adaptándose a nuevos desarrollos y eventos globales.

El organismo recalcó que, ante la magnitud de estos desafíos, la dinámica de los precios internacionales de la energía y del tipo de cambio del peso jugarán un rol clave en el comportamiento inflacionario a futuro. El informe prosiguió indicando que la combinación de precios externos elevados y presiones cambiarias internas obstaculizan el proceso de convergencia de la inflación a su rango objetivo.

Por último, la entidad reiteró que los movimientos en la tasa de interés continuarán definiéndose en función de cada reunión, con la finalidad de responder de manera ágil a factores externos y domésticos. Esta postura flexible responde, según el Banco Central y el medio citado, a la necesidad de mantener la estabilidad macroeconómica en un entorno marcado por persistente incertidumbre y riesgos globales derivados del conflicto en el Oriente Próximo.