Muere el cantautor Gino Paoli a los 91 años

Referente de la música italiana e intérprete de éxitos emblemáticos, el artista falleció en Génova rodeado de sus allegados, según confirmó su familia, que pidió privacidad en este momento y destacó su legado cultural irrepetible

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Mientras la familia de Gino Paoli solicitó privacidad en el anuncio de su fallecimiento, también enfatizó la importancia del legado musical y cultural dejado por el artista. La noticia de la muerte del célebre cantautor a los 91 años en Génova, su ciudad natal, fue confirmada por allegados y difundida por varios medios italianos, como detalló La Stampa.

De acuerdo con la información consignada por La Stampa y otras fuentes italianas, Paoli murió en compañía de sus más cercanos. Sus familiares emitieron un comunicado en el que señalaron: "Esta noche, Gino nos ha dejado con serenidad, rodeado del amor de sus seres queridos", reiterando además el pedido de "máxima privacidad durante su despedida". El cantante de “Sapore di sale”, “La gatta” y “Senza fine” falleció cuatro meses después de Ornella Vanoni, quien fuera su pareja y una de las principales figuras de la música italiana, según recordaron medios como La Stampa.

Paoli, nacido en Monfalcone en 1934 y criado en Génova dentro del contexto de una Italia marcada por la posguerra, se convirtió en una figura fundamental del repertorio clásico italiano. Entre escombros sociales y culturales dejados tras el fascismo, desarrolló una sensibilidad artística que lo llevó a convertirse en una de las voces más reconocidas y respetadas del país, reportó La Stampa.

El medio italiano recordó que el músico inició su carrera interpretativa recién a los 26 años, con su debut en 1959 gracias a la canción “Senza parole”. Ese primer lanzamiento marcó el inicio de un extenso repertorio que, a lo largo de seis décadas, incluyó temas emblemáticos y lo colocó como referencia del género junto a otros nombres ilustres como Luigi Tenco, Bruno Lauzi, Fabrizio De André y Umberto Bindi. Paoli fue considerado un impulsor clave de la canción clásica italiana, explicó La Stampa.

Durante su trayectoria, Paoli experimentó cambios personales y profesionales. En 1963, sobrevivió a un intento de suicidio y desde entonces vivió con una bala alojada en el pericardio, circunstancia que marcó no solo su vida sino también la percepción pública sobre su figura, detalló el medio italiano. Esta vivencia no detuvo su actividad: aunque anunció en tres ocasiones que se retiraba de los escenarios, siempre retomó su labor musical, lo que prolongó su presencia activa en la escena artística por seis décadas.

La Stampa subrayó que Paoli tuvo una carrera versátil. Después de consagrarse en el ámbito de la “canción ligera” y actuar como figura destacada en el Festival de San Remo, sumó experiencias como pintor y cazatalentos, llegando a descubrir a artistas de la talla de Lucio Dalla y Fabrizio De André. Sus inquietudes lo llevaron además por la política: entre 1987 y 1992 fue diputado del Partido Comunista italiano.

El reconocimiento a nivel internacional de Paoli también quedó patente cuando en 2015 recibió en España el premio del festival La Mar de Músicas de Cartagena. Para entonces, había girado su carrera hacia el jazz, aportando una nueva dimensión a su legado sonoro, añadió La Stampa.

Al analizar el contexto histórico en que creció y se desarrolló Paoli, los medios italianos remarcaron el ambiente cultural de Génova en la posguerra, que forjó junto a otros artistas un nuevo camino para la música popular italiana. El impacto de sus canciones —convertidas en clásicos— y su contribución como mentor de otras figuras relevantes, conforman el balance de una vida dedicada a la creación artística y a la transformación cultural, según publicó La Stampa.

Su familia, según reiteró ese medio, insistió en mantener la ceremonia de despedida en la intimidad, priorizando la preservación de la memoria del artista y el respeto a su círculo cercano. La prensa italiana recordó que la muerte de Paoli ocurre poco después del fallecimiento de Ornella Vanoni, lo que marca la desaparición de una generación que dejó huella en la historia musical de Italia y en la identidad cultural de varias décadas, publicó La Stampa.