Omán asegura que "trabaja intensamente" para lograr un acuerdo que garantice la reapertura del estrecho de Ormuz

El ministro de Exteriores omaní, Badr al Busaid, advierte sobre un posible agravamiento de la crisis económica global si persisten los enfrentamientos y destaca la delicada labor de mediación entre actores clave para evitar una escalada regional

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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció una prórroga de cinco días respecto a la amenaza de acciones militares sobre infraestructuras energéticas iraníes después de otorgar a Irán un ultimátum de 48 horas para reabrir el estrecho de Ormuz. La medida llega tras el inicio de conversaciones con Teherán que, según explicó Trump, motivaron el aplazamiento de una posible operación armada. El gobierno iraní no emitió comentarios inmediatos sobre este desarrollo. Paralelamente, el ministro de Exteriores de Omán, Badr al Busaid, ha alertado de que la continuidad del conflicto genera ya serios problemas en la economía mundial, y advirtió que el escenario podría deteriorarse aún más si la guerra persiste. Según informó el medio original, Omán mantiene contactos para asegurar la reapertura segura del paso marítimo.

De acuerdo con la información publicada, el titular de Exteriores omaní destacó que la mediación se da en un contexto especialmente complicado: las fuerzas de la Guardia Revolucionaria de Irán han reivindicado en días recientes varios ataques a embarcaciones en el estratégico estrecho de Ormuz, una acción que Irán ubicó como respuesta a la ofensiva sorpresiva lanzada por Estados Unidos e Israel el 28 de febrero contra territorio iraní. Estas tensiones ya produjeron impactos en la navegación global y en los mercados energéticos, como detalló la fuente.

Badr al Busaid subrayó que la situación afecta al comercio internacional, dado que el estrecho de Ormuz concentra una parte fundamental del tránsito de hidrocarburos. El ministro omaní utilizó sus redes sociales para manifestar que los esfuerzos de su país se orientan a la creación de acuerdos que garanticen el paso seguro de buques por esa vía, enfocándose en evitar la escalada regional. Además, enfatizó: “independientemente de la opinión que se tenga sobre Irán, esta guerra no es culpa suya”.

Según consignó la fuente, el conflicto escaló cuando la ofensiva por parte de fuerzas estadounidenses e israelíes alcanzó posición y activos dentro de Irán, lo que desencadenó la respuesta de Teherán. La Guardia Revolucionaria no solo reivindicó ataques sobre embarcaciones, sino también contra intereses y bases estadounidenses en otras partes de Oriente Próximo, así como objetivos israelíes.

El medio detalló que, antes del inicio de las hostilidades a gran escala, Omán había actuado como mediador en conversaciones indirectas entre Washington y Teherán sobre posibles avances en un nuevo acuerdo nuclear. Al intensificarse los combates, los contactos diplomáticos se vieron interrumpidos y el enfoque pasó a evitar una ampliación de la guerra regional, explicó el medio.

En cuanto al impacto económico global, Badr al Busaid declaró temor ante un agravamiento de la actual crisis si los enfrentamientos perduran. El titular de Exteriores omaní aseguró que “ya está provocando graves problemas económicos a nivel mundial”, en referencia a las consecuencias visibles en los flujos comerciales y los precios de la energía, según reportó la fuente.

El medio original resaltó que la administración estadounidense vinculó su ultimátum y la amenaza de ataques a instalaciones energéticas a la necesidad de reabrir el paso en Ormuz, clave para el suministro energético internacional. Por su parte, Omán sigue manteniendo contactos internacionales en busca de un acuerdo que estabilice la situación y prevenga daños mayores.

En declaraciones reproducidas, el canciller al Busaid insistió en la naturaleza delicada de la mediación que encabeza su país al ubicarse entre actores enfrentados en una crisis de envergadura internacional. Destacó que la labor diplomática consiste en encontrar un equilibrio que permita deponer las hostilidades en el estratégico corredor marítimo y evite riesgos aún mayores para la región y el sistema económico global, según precisó el medio informativo.

Hasta el cierre de la información, Irán no respondió oficialmente al anuncio de la prórroga ni a la propuesta de negociación presentada por Omán, mientras continúan las acciones en el terreno y los esfuerzos por restablecer la seguridad en el estrecho, puntualizó el medio.