Irán niega negociaciones con EEUU y atribuye el anuncio de Trump a una manipulación del precio del crudo

Autoridades en Teherán señalan, mediante mensajes en redes y comunicados oficiales, que no mantienen contactos con Washington y acusan al gobierno estadounidense de difundir información engañosa para alterar mercados y presionar en el conflicto energético regional

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El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, Ismail Baqaei, afirmó que países considerados amigos han transmitido mensajes recientes en los que, según explicó, Estados Unidos plantea la posibilidad de iniciar negociaciones para detener la guerra. Baqaei detalló que la respuesta de Teherán fue adecuada, acompañada de advertencias sobre las consecuencias graves de cualquier ataque que pudiera dirigirse hacia infraestructuras críticas en el país. Esta postura se refuerza con la advertencia explícita de que cualquier agresión contra instalaciones energéticas iraníes sería contestada con una respuesta inmediata, decisiva y efectiva por parte de las Fuerzas Armadas de Irán.

Según reportó el medio original, el presidente del Parlamento iraní, Mohamed Baqer Qalibaf, desmintió la existencia de cualquier negociación entre Irán y Estados Unidos, y ha señalado que el reciente anuncio del presidente estadounidense, Donald Trump, sobre la supuesta inminencia de un acuerdo con Teherán, busca manipular el mercado petrolero internacional. Qalibaf recurrió a las redes sociales para manifestar que “no ha habido ninguna negociación con Estados Unidos”, afirmando que Washington emplea información falsa para influir sobre los precios del petróleo y sobre los mercados financieros. Según Qalibaf, tales acciones responden a una estrategia para superar lo que describió como una situación difícil para Estados Unidos e Israel.

Qalibaf insistió en que la sociedad iraní exige un castigo ejemplar y con muestras de arrepentimiento por parte de quienes han agredido al país. Añadió también que todas las instituciones políticas de Irán respaldan con firmeza tanto al líder supremo como a la población, y reiteró que el respaldo institucional se mantendrá hasta alcanzar los objetivos nacionales.

El Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, por su parte, reforzó la negativa a la existencia de conversaciones con Estados Unidos, pese a reconocer la llegada de mensajes indirectos desde gobiernos amigos que transmitían propuestas de negociación para terminar el conflicto. Según publicó la fuente original, el portavoz Baqaei precisó que la respuesta oficial iraní incluyó advertencias sobre el posible impacto de acciones hostiles, sobre todo contra infraestructuras consideradas vitales. Las autoridades iraníes subrayaron que en los últimos 24 días, período que coincide con el inicio de una ofensiva de bombardeos estadounidenses e israelíes sobre territorio iraní, no ha habido contactos entre ambos países. Además, Baqaei enfatizó que la posición de la República Islámica respecto a la gestión y condiciones del estrecho de Ormuz no ha experimentado modificaciones, y que los criterios para el cese de la guerra impuesta siguen vigentes.

Las declaraciones de las autoridades iraníes constituyen la respuesta oficial a los comentarios realizados por el presidente estadounidense Donald Trump, quien a medios de comunicación aseguró que su Administración sostuvo “conversaciones muy sólidas” con Irán el domingo y que se preveía continuarlas el lunes siguiente. Trump, citado por la prensa y reproducido por la fuente original, afirmó: “Hemos tenido conversaciones muy, muy sólidas. Veremos a dónde conducen. Tenemos puntos de acuerdo importantes. Yo diría que casi todos los puntos están acordados”. Según Trump, Estados Unidos no habría sido el iniciador de los contactos, asegurando que “ellos llamaron. Quieren llegar a un acuerdo. Y nosotros estamos muy dispuestos a hacerlo”. El presidente estadounidense añadió que cualquier pacto en discusión tendría que garantizar la ausencia de guerras y de armamento nuclear en Irán, puntualizando que “ya no van a tener armas nucleares. Están de acuerdo con eso”. También remarcó que esa condición resulta fundamental para cualquier tipo de entendimiento entre ambos gobiernos.

El mismo lunes, Trump anunció que su ultimátum dirigido a Teherán, originalmente programado para expirar ese día, se prorrogaba cinco jornadas más. La exigencia estadounidense consistía en que Irán permitiera el libre tránsito marítimo por el estratégico estrecho de Ormuz, bajo la amenaza de ataques contra centrales eléctricas iraníes si no se atendía esa requisitoria. En declaraciones ofrecidas antes de viajar a Tennessee, el presidente estadounidense dio detalles sobre el contenido y la urgencia de las condiciones que busca imponer a Irán, subrayando el deseo de alcanzar un acuerdo “bueno”, e indicando que cualquier arreglo debe contemplar el compromiso iraní de no desarrollar ni poseer armas nucleares.

La cobertura ofrecida por la fuente original detalla la dinámica de declaraciones cruzadas entre ambas administraciones. Mientras Washington sostiene que existen acercamientos e importantes coincidencias para un eventual pacto, Teherán persiste en afirmar que ninguna negociación está en curso y atribuye la versión de contactos inminentes a una estrategia de manipulación informativa que tendría como objetivo alterar la percepción pública e impactar los mercados energéticos. Las autoridades iraníes también recalcaron la solidaridad entre las principales figuras políticas del país, con apoyo unánime al líder supremo y un énfasis en el cumplimiento de los objetivos nacionales, ante lo que consideran una campaña de agresiones externas.

La fuente subraya que la región del Golfo Pérsico, y particularmente el estrecho de Ormuz, mantiene una relevancia estratégica para el comercio internacional de hidrocarburos. Las tensiones sobre la seguridad y el libre paso por esta ruta marítima han sido tema recurrente en el intercambio verbal entre Washington y Teherán, especialmente tras el incremento de operaciones militares en las últimas semanas. Ambos países han reiterado, en versiones contrapuestas, su disposición a mantener ciertas líneas rojas y a responder de acuerdo con sus intereses nacionales y estratégicos.

El reporte original recoge de manera sistemática tanto las declaraciones de los líderes políticos iraníes como los anuncios realizados por el presidente estadounidense sobre el estado y proyecciones de las relaciones bilaterales. La atención internacional se centra en la evolución de estos acontecimientos, ante la posibilidad de que las dinámicas actuales repercutan en los mercados energéticos, la seguridad regional y la estabilidad de las rutas marítimas del Golfo.