
Las estimaciones elaboradas por el Comité Nacional del Transporte por Carretera (CNTC) sitúan en aproximadamente 600 euros semanales el sobrecoste de combustible para cada camión desde el inicio del conflicto en Irán, incrementando el impacto financiero en todo el sector a cerca de 450 millones de euros. Según informó el medio, esta presión económica ha llevado al CNTC, en el que participa la Asociación del Transporte Internacional por Carretera (ASTIC), a advertir sobre la posibilidad de interrupciones en la cadena logística nacional. La organización ha reclamado que si el Ejecutivo no adopta medidas adicionales antes del 27 de marzo, la viabilidad del sector se verá gravemente perjudicada.
De acuerdo con lo publicado, el CNTC expresó en un comunicado que la situación, de mantenerse, podría derivar en la paralización progresiva de empresas incapaces de operar con márgenes negativos, lo que plantearía graves tensiones en el suministro de bienes esenciales en España. El comité insistió en que la falta de una reacción inmediata de los ministerios de Transporte, Economía y Hacienda representa una amenaza para la continuidad de miles de empresas de transporte y advirtió que, de no producirse avances, se contemplan movilizaciones y “protestas masivas” en respuesta al descontento generalizado del sector.
El medio detalló que el CNTC reconoce que algunas de las medidas implementadas por el Gobierno tienen efectos positivos para la sociedad, pero considera que resultan insuficientes para responder a las necesidades del transporte. Además, señaló que en ciertos aspectos estas políticas agravan la situación de un sector que, según el comité, opera al límite de su capacidad. Entre las preocupaciones principales destaca la bonificación anunciada de 20 céntimos por litro de carburante, que, de acuerdo con los cálculos del CNTC, se reduce en la práctica a 15 céntimos tras restar los 5 céntimos correspondientes al gasóleo profesional. Tampoco existe certeza de que dicho descuento se aplique por completo a los transportistas ni que quede exento de los mecanismos de indexación del coste del combustible, lo que podría forzar una reducción de tarifas justo cuando aumentan los costes.
El CNTC ha demandado que la figura del gasóleo profesional se mantenga estructuralmente y no solo como respuesta coyuntural, reclamando también la instauración urgente de una cláusula de indexación flexible y efectiva. Esta normativa, según el comité, debe permitir ajustar el peso porcentual del carburante en los costes de explotación según fluctúe el precio del litro de gasóleo y facilitar revisiones de precios con carácter diario, o al menos semanal, de modo que los transportistas no asuman solos las abruptas variaciones del mercado energético.
El medio reportó que el Comité también subrayó la necesidad de eliminar limitaciones como las impuestas por el régimen ‘de minimis’. Tales restricciones impiden que las empresas de mayor tamaño accedan a ayudas acordes al aumento real de sus costes, lo que restringe el impacto de las subvenciones y complica la sostenibilidad del sector. En referencia a las recientes conversaciones mantenidas con el ministro de Transporte, el CNTC manifestó su decepción al afirmar que las medidas comunicadas se distanciaron considerablemente de lo consensuado durante esas reuniones.
El CNTC ha reclamado con urgencia una nueva cita con los responsables de Transporte, Economía y Hacienda con el objetivo de avanzar en la elaboración de un paquete de ayudas efectivo y proporcional a las necesidades actuales del sector. Paralelamente, realizó un “llamamiento directo” a las empresas cargadoras para que apliquen correctamente la cláusula del gasóleo y ajusten las tarifas a los costes reales, recordando que la Ley de la Cadena de Transporte, puesta en vigor en 2022, prohíbe operar por debajo de los costes operativos.
En su pronunciamiento, la organización también responsabilizó a las compañías petroleras por trasladar con rapidez las subidas internacionales del precio del crudo a los precios nacionales, pero no actuar con la misma celeridad en las ocasiones en que el petróleo baja. El comité instó al Ejecutivo a reforzar la vigilancia sobre estas prácticas e imponer sanciones contundentes si resulta necesario.
El presidente de ASTIC, Marco Basante, declaró por medio del comunicado que la falta de soluciones efectivas durante el mes de marzo hace que las pérdidas acumuladas puedan no tener recuperación e impacten de lleno en los resultados anuales de las empresas que consigan resistir la coyuntura. Según Basante, la ausencia de apoyos pone en riesgo la infraestructura básica de la economía española, dejando expuestas tanto las cadenas de suministro como el sistema de distribución a un colapso por falta de servicios de transporte.
El sector del transporte sigue esperando respuestas concretas por parte del Gobierno, mientras organizaciones y empresas del ramo insisten en la necesidad de que las ayudas contemplen la realidad de los operadores y permitan una adaptación rápida a un mercado sujeto a elevadas volatilidades en sus costes. El CNTC reclama la atención urgente de las autoridades para evitar escenarios de desabastecimiento y la desaparición de compañías transportistas, reiterando su disposición a recurrir a la movilización y la protesta ante la falta de avance en la negociación de un segundo paquete de medidas.