Miles de personas reivindican el "no a la guerra" en Madrid y exigen el fin "de la escalada de destrucción" en Irán

Cientos de manifestantes recorren el centro de la capital para exigir sanciones al gobierno israelí y demandar medidas urgentes al Ejecutivo español, reclamando el embargo de armas y la salida de la alianza militar según portavoces y organizadores

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Entre las demandas expresadas por los manifestantes figuraron solicitudes concretas al Gobierno español, como el embargo inmediato de armas al Estado de Israel y la salida de España de la OTAN, según consignó Europa Press. Diversos portavoces de colectivos organizadores insistieron en la necesidad de tomar medidas urgentes ante el agravamiento de la situación en Oriente Próximo y reclamaron que el Ejecutivo concretara acciones encaminadas a frenar la escalada armamentística en la región. La noticia principal se centra en la masiva movilización que recorrió el centro de Madrid con el lema “No a la guerra”, en protesta contra la ofensiva de Estados Unidos e Israel en Irán y para exigir intervenciones gubernamentales inmediatas.

De acuerdo con Europa Press, alrededor de 4.000 personas se congregaron en la capital española el sábado para exigir el cese de los bombardeos y condenar públicamente la intensificación del conflicto. La marcha, que partió desde Atocha poco después de las 18:00 y finalizó en la Puerta del Sol, estuvo marcada por la presencia de pancartas y banderas palestinas, así como por consignas dirigidas tanto contra los líderes estadounidenses como israelíes. Algunas de las frases que se visualizaron en los carteles incluían “No a la guerra, no a la OTAN”, “España no se U.S.A” y “no al rearme”.

Uno de los portavoces de la Asamblea Internacionalista, citado por Europa Press, subrayó la importancia de actuar de manera inmediata para evitar que continúe el ciclo de violencia. “Exigimos que se ponga freno a la escalada militarista”, expresó, apuntando directamente al Estado de Israel como “uno de los actores principales en esta nueva escalada armamentística”. Añadió que la situación únicamente respondía a “los intereses de una minoría militarista que quiere pasar la guerra” e hizo hincapié en la urgencia de medidas como el embargo de armamento y el abandono de alianzas militares.

La manifestación estuvo acompañada de cánticos que denunciaron las políticas del presidente estadounidense, Donald Trump, y del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu. Muchos de los asistentes mostraron su descontento ante lo que consideran una respuesta insuficiente por parte del Ejecutivo español. Uno de los manifestantes declaró a Europa Press que la política nacional debería “condenar totalmente a Trump como se condenaron a los nazis” y planteó que el mandatario estadounidense actúa con total impunidad. Otra participante señaló que, con mayor conciencia social, los ciudadanos comprenderían la gravedad de las decisiones lideradas por Trump y otros dirigentes “imperialistas americanos”.

Entre las figuras políticas presentes, la secretaria general de Podemos, Ione Belarra, y la secretaria política, Irene Montero, asistieron a la movilización y presentaron demandas adicionales vinculadas a la crisis. Montero, en declaraciones recogidas por Europa Press, sostuvo que su formación sólo respaldaría en el Congreso un decreto de medidas contra la guerra que incluyera la imposición de un tope real a los precios de alimentos, energía y combustibles, la gratuidad del transporte y la salida de España de la OTAN. “Si no, si hacen las medidas que está proponiendo el PP, entendemos que están buscando los votos del PP”, expresó la representante de Podemos. Asimismo, pidió la retirada del personal militar estadounidense de las bases de Rota y Morón al considerar que la permanencia en la alianza militar convierte a España en cómplice de las acciones de Trump y Netanyahu.

Durante la protesta, los convocantes leyeron un manifiesto en el que justificaron la movilización como una respuesta a la falta de confianza en que el Gobierno traduzca sus compromisos en hechos. Llamaron a construir un movimiento “fuerte, abierto y plural” capaz de enfrentarse a los poderes económicos y los intereses imperialistas, promoviendo la solidaridad y la cooperación entre las clases trabajadoras globales.

La Delegación del Gobierno de Madrid cifró la asistencia en unas 4.000 personas, mientras los organizadores consideraron que la participación superó ese número. Europa Press detalló que la protesta transcurrió sin incidentes graves y destacó el ambiente de reivindicación política que impregnó el recorrido, desde Atocha hasta la céntrica Puerta del Sol, donde se declaró el cierre de la movilización tras la lectura del manifiesto.

A lo largo de la marcha se reiteró la exigencia de que el Ejecutivo adopte medidas tangibles y urgentes, alejadas de gestos simbólicos o declaraciones sin impacto real. “El 'No a la guerra' es una consigna que luce muy bien en los pins a la hora de ir a una alfombra roja y a la hora de acudir a un festival, pero hay que dotarla de contenido”, reclamó otro portavoz citado por Europa Press, solicitando el paso de las palabras a la acción mediante decisiones inmediatas como el embargo de armamento a Israel.

Europa Press registró la diversidad de consignas dirigidas contra el rearme y la participación de España en organizaciones militares internacionales. Las solicitudes abarcaban desde el cese en la venta de recursos militares hasta la desvinculación con la OTAN, pasando por la reclamación de mejoras económicas y sociales vinculadas a la crisis desatada por el conflicto en Oriente Próximo.

La convocatoria fue asumida por diferentes colectivos y asociaciones sociales y políticas, lo que amplió la pluralidad de voces y reclamos en el desarrollo de la manifestación. Los asistentes destacaron la necesidad de presionar al Gobierno ante lo que identifican como una insuficiencia de respuestas claras frente al conflicto. Las acciones exigidas por los manifestantes y los portavoces incluyeron desde sanciones y embargos a Israel, hasta la reformulación de las alianzas estratégicas y militares existentes.

Las críticas de los manifestantes no se limitaron al ámbito internacional, sino que también alcanzaron a la gestión de políticas internas como la inflación, el acceso a bienes básicos y las medidas económicas. Las demandas de Podemos, centradas en la limitación real de precios y la gratuidad de servicios esenciales, buscaron diferenciarse de las propuestas de otros partidos presentes en el Congreso.

La marcha, iniciada en la tarde del sábado, representó una nueva expresión del rechazo a la guerra y al incremento de la violencia en Oriente Próximo, concluyendo con el llamado a una política exterior independiente y responsables acciones inmediatas por parte del Gobierno español, según reiteraron los convocantes y recogió Europa Press.