Odontólogos alertan de que los problemas bucodentales pueden producir dolores faciales, mandibulares o de cabeza

Expertos del Hospital Universitario La Luz advierten que molestias persistentes en rostro, mandíbula o cabeza pueden estar relacionadas con alteraciones bucales, subrayando la importancia de revisiones periódicas para identificar origen y tratar dolencias de manera eficaz

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Algunas personas experimentan molestias continuas en el rostro, la mandíbula o la cabeza sin percatarse de que la causa puede radicar en alteraciones bucales, lo que complica el diagnóstico y retrasa el tratamiento adecuado. Según detalló el Hospital Universitario La Luz, la identificación tardía de estos cuadros afecta sensiblemente la calidad de vida de quienes los padecen. Especialistas del Servicio de Maxilofacial y Odontología de este hospital, Pedro Losa y Jorge Guiñales, explicaron que un buen número de afectados convive habitualmente con estas molestias sin asociarlas con un problema bucodental, lo que subraya la importancia de revisiones periódicas para determinar el origen de la dolencia y aplicar la terapia más eficaz.

De acuerdo con información difundida por el Hospital Universitario La Luz, estas alteraciones pueden derivarse no solo de la salud dental general, sino también de la manera en que una persona muerde y de la oclusión dental. Los especialistas subrayaron que los dolores referidos comúnmente en el rostro, la mandíbula o la cabeza pueden relacionarse con desajustes bucales. Guiñales señaló que estos síntomas suelen pasar desapercibidos o ser confundidos con otras afecciones, contribuyendo a que los pacientes no consulten a tiempo con un especialista y a que el dolor se mantenga durante largos periodos. La clave, según aclaró, reside en la evaluación de un profesional para descartar o confirmar causas funcionales que puedan tratarse y mejorar considerablemente el bienestar diario.

El medio también puntualizó que, con motivo del Día Mundial de la Salud Bucodental, conmemorado el 20 de marzo, los responsables de este servicio destacaron la repercusión de los problemas funcionales en la vida cotidiana, ya que estas dolencias pueden condicionar las actividades diarias de quienes las sufren. Respecto a la operación y tratamiento de patologías complejas, Guiñales advirtió que en España es habitual que los implantes dentales se realicen en clínicas con anestesia local o sedación. A su juicio, este procedimiento expone tanto al paciente como al clínico a una mayor presión física y emocional, además de limitar la capacidad de respuesta ante complicaciones inesperadas.

Al tratar intervenciones de mayor complejidad en espacios hospitalarios bajo anestesia general, los profesionales pueden monitorizar de manera constante la evolución del paciente y disponer del apoyo de anestesistas y equipos específicos para garantizar la seguridad en todo momento. Guiñales afirmó que este enfoque permite controlar mejor el entorno clínico: “Trabajar en el quirófano bajo anestesia general nos permite contar con monitorización continua, anestesistas especializados y todos los medios necesarios para garantizar la máxima seguridad”. Añadió también que realizar una reconstrucción ósea o la colocación de un implante directamente en el quirófano facilita la resolución de casos más difíciles en un solo procedimiento y ayuda a reducir los niveles de ansiedad y estrés. Este abordaje resulta decisivo para pacientes que presentan condiciones médicas complejas o que requieren cirugías avanzadas, donde la coordinación multidisciplinar y los recursos hospitalarios son fundamentales.

Además, la relación entre la salud bucodental y el estado general del organismo fue otro de los aspectos destacados en la información publicada por el Hospital Universitario La Luz. El especialista Pedro Losa comentó sobre los riesgos asociados: “Una mala salud de las encías facilita el paso de bacterias al torrente sanguíneo, lo que incrementa la inflamación general y puede aumentar el riesgo cardiovascular o descompensar enfermedades como la diabetes”. El hospital subrayó la importancia de la prevención diaria y de mantener correctos hábitos de higiene para evitar complicaciones médicas.

Entre las pautas recomendadas, los especialistas coincidieron en la necesidad de sustituir el cepillo dental cada tres meses, usar hilo dental de manera habitual y prestar atención a la alimentación. Los azúcares y los alimentos ultraprocesados contribuyen a la proliferación de bacterias que generan ácidos perjudiciales para los dientes, mientras que las bebidas ácidas pueden erosionar el esmalte directamente.

El Hospital Universitario La Luz insistió en que hay muchas patologías bucales que no presentan dolor en las primeras fases, ya que el esmalte dental carece de terminaciones nerviosas. Por este motivo, el dolor suele ser un signo de que el problema ha avanzado significativamente. En este sentido, los profesionales reiteraron que solo las revisiones dentales periódicas permiten detectar de forma precoz complicaciones, momento en el que las soluciones suelen ser menos invasivas y más sencillas.