
Mark Rutte, secretario general de la OTAN, consideró que la actual ofensiva de Estados Unidos e Israel sobre Irán responde a la necesidad de evitar que Teherán obtenga capacidades nucleares, lo cual representa un riesgo tanto para la seguridad europea como para la estabilidad en Oriente Próximo. En declaraciones recogidas por el medio, Rutte subrayó que la acción estadounidense busca degradar el potencial nuclear iraní, una estrategia que calificó como “muy importante” también para el propio Israel, ya que un Irán con armas nucleares habría planteado una amenaza directa para el país, la región en su conjunto y Europa. A partir de estas premisas, Rutte remarcó que los países de la Alianza Atlántica mantienen conversaciones urgentes para definir una respuesta al cierre del estrecho de Ormuz, ocurrido en medio de la escalada de tensiones.
Según informó el medio, el secretario general detalló que en el seno de la OTAN se llevan a cabo debates intensos sobre cómo responder al bloqueo de esta vía marítima, esencial para el comercio global. Rutte afirmó que los Estados miembro exploran alternativas para abordar de “la mejor forma” una situación que consideró “inaceptable”, al referirse al cierre de un canal estratégico para las exportaciones de energía a nivel mundial. Esta postura fue expresada tras una reunión celebrada con el presidente de Rumanía, Nicusor Dan, donde Rutte indicó que existe un fuerte consenso dentro de la organización sobre la necesidad de actuar para defender los intereses colectivos frente a los riesgos que supone el cierre de Ormuz.
El medio consignó que las conversaciones en la OTAN incluyen reuniones bilaterales y multilaterales entre los aliados, así como contactos directos con Estados Unidos. Rutte indicó que observa una actividad diplomática intensa, centrada en definir medidas concertadas para garantizar la seguridad marítima y restaurar la normalidad en la ruta intercontinental, que transporta una proporción considerable del petróleo comercializado a nivel internacional. Destacó que los aliados comparten la percepción de la gravedad del desafío, pues la interrupción del paso afecta tanto a la cadena de suministros energéticos como a los equilibrios geopolíticos en varias regiones.
La situación del estrecho de Ormuz, considerado por la OTAN como un punto esencial para la economía mundial, llevó a la organización a enfatizar que no puede permanecer inaccesible ni sometido a continuas amenazas. Según publicó el medio, Rutte insistió en que la reapertura de la ruta debe producirse lo antes posible y que la dificultad en la navegación por causa de riesgos de seguridad no resulta tolerable. El secretario general alertó sobre el impacto potencial que el cierre prolongado tendría en los mercados energéticos y en la estabilidad de precios, asunto que ocupa un lugar prioritario en la agenda aliada.
Durante su encuentro con el presidente rumano, Rutte reiteró su confianza en que la Alianza logrará un acuerdo sobre los pasos a seguir. En palabras del diplomático neerlandés, “los aliados, como siempre, harán todo lo posible para defender nuestros intereses comunes, como hacemos habitualmente”. Estas declaraciones, reportó el medio, reflejan la voluntad de la OTAN de avanzar hacia una respuesta unificada que combine esfuerzos en defensa de la seguridad y el comercio internacional.
Los análisis dentro de la OTAN, informó el medio, abordan tanto aspectos militares como diplomáticos, incluyendo la posibilidad de fortalecer la presencia naval en la zona y la coordinación con terceros países interesados en la libre navegación del estrecho de Ormuz. Según consignó la información, el organismo evalúa alternativas que permitan mitigar los riesgos de escalada, al tiempo que enfatiza la importancia de evitar una ampliación del conflicto en la región. En ese sentido, Rutte manifestó que las consultas continúan y que la búsqueda de una solución consensuada avanza entre los miembros de la Alianza.
Por último, el medio destacó que las preocupaciones de la OTAN en torno a la actividad nuclear iraní se suman a la prioridad de restaurar la seguridad marítima en una de las rutas comerciales más transitadas del planeta. Las declaraciones de Rutte sugieren que la organización considera el desbloqueo del estrecho y la contención del riesgo nuclear como temas interrelacionados, de impacto directo en la seguridad europea y en los intereses estratégicos compartidos por los aliados.