Médicos de familia muestran "profunda decepción" tras rechazar el Congreso la bajada de la tasa de alcohol al volante

Expertos en atención primaria alertan sobre el riesgo de mantener límites actuales tras la negativa en la Cámara Baja, indicando que la medida rechazada podría haber evitado miles de muertes relacionadas con el consumo de alcohol y la conducción en España

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El dictamen médico señala que cerca del 30% de los fallecimientos en accidentes de tráfico en España tienen relación directa con el consumo de alcohol. Esta estadística, basada en datos consignados por la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC), surge como argumento central dentro del comunicado emitido por el Programa de Actividades Preventivas y Promoción de la Salud (PAPPS), que ha manifestado su preocupación frente a la reciente negativa del Congreso de los Diputados a modificar la normativa vigente sobre las tasas máximas de alcohol permitidas al volante.

Según detalló el medio de comunicación, el Congreso rechazó la Proposición de Ley presentada por el PSOE, que proponía rebajar el límite actual de 0,5 gramos por litro de sangre a 0,2 gramos por litro, lo que hubiera supuesto una reducción de 0,1 miligramos por litro de aire aspirado. Con el voto de PP, VOX, Unión del Pueblo Navarro (UPN) y Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) en contra, la propuesta no prosperó, lo que ha generado una reacción de "profunda decepción" en el colectivo médico de atención primaria, según publicó el medio.

SemFYC argumentó que la decisión parlamentaria resulta opuesta a la evidencia científica vigente y no sigue las directrices de los principales organismos nacionales e internacionales en materia de seguridad vial y salud pública. En sus palabras, este rechazo representa una oportunidad desaprovechada para reducir la morbimortalidad derivada de los siniestros de tránsito en el país.

El comunicado del PAPPS, recogido por el medio, resaltó que el impacto del alcohol en las capacidades humanas no se limita únicamente a la disminución de la atención, sino que también afecta la percepción del riesgo y prolonga el tiempo de reacción, cuestiones fundamentales en la generación de accidentes graves o fatales. Además, la organización reafirmó que "no existe un nivel seguro de consumo de alcohol compatible con la conducción", puntualizando que cualquier umbral permisivo implica asumir un riesgo que podría evitarse.

De acuerdo con la semFYC, desde una perspectiva de salud poblacional, parece incomprensible que no se priorizara la adopción de una medida preventiva que consideran de alto impacto positivo. La entidad hizo hincapié en que regular medidas más estrictas, e incluso avanzar hacia la norma de ‘alcohol cero al volante’, se perfila como una de las formas más eficaces de reducir lesiones, discapacidades y muertes por tráfico. "Este enfoque está alineado con las estrategias de seguridad vial adoptadas por diversos países que han logrado descensos significativos en la siniestralidad", añadió la organización en declaraciones recogidas por el medio.

La semFYC, por medio de su programa PAPPS, realizó un llamado explícito a los grupos parlamentarios, en especial a quienes votaron en contra, solicitando que reflexionen sobre la viabilidad de reabrir el debate legislativo para crear una normativa más rigurosa y alineada con la protección de la salud pública. Según consignó el medio, la organización espera que la propuesta no quede descartada de modo definitivo y pueda volver a tratarse en el futuro cercano, en busca de mayor coherencia entre las leyes y el conocimiento científico disponible.

Dentro del argumento médico, la semFYC subrayó que los efectos fisiológicos del alcohol influyen gravemente sobre las capacidades psicomotoras, por lo que la ingesta, aun en dosis consideradas bajas, facilita la aparición de errores al volante con consecuencias potencialmente fatales. Frente a esta situación, mencionaron que las experiencias recogidas en otros países con normativas más estrictas han mostrado resultados positivos en la disminución de los siniestros y la mortalidad vial.

El rechazo a la proposición de ley generó además cuestionamientos sobre el papel de la legislación actual en la prevención de accidentes y de fallecimientos relacionados con el tráfico. El comunicado publicado por el medio indicó que la semFYC considera urgente que el debate no se cierre y que se diseñen nuevas estrategias legislativas alineadas con las recomendaciones científicas para contribuir a una reducción real de los riesgos asociados con la conducción bajo el efecto del alcohol.