QatarEnergy confirma "daños considerables" en complejo de gas natural licuado de Ras Laffan tras ataque

Las autoridades lanzan críticas tras el impacto de un misil iraní en la zona industrial, originando incendios y daños relevantes en instalaciones, mientras la evacuación de instalaciones energéticas se extiende a países vecinos por amenazas de nuevos contraataques

Guardar

El Ministerio del Interior de Qatar ha confirmado que un incendio originado por la caída de un misil balístico en la ciudad industrial de Ras Laffan ya se encuentra bajo control, mientras que la empresa QatarEnergy ha informado de "daños considerables" en su complejo de gas natural licuado tras el ataque perpetrado por fuerzas iraníes. De acuerdo con los detalles publicados por QatarEnergy y recogidos por medios internacionales, el impacto formó parte de una serie de cinco misiles lanzados desde Irán, de los cuales cuatro fueron interceptados, según reportó el Ministerio de Defensa del país.

Los hechos ocurrieron a 80 kilómetros al norte de Doha, en un área clave para la infraestructura energética qatarí. El medio oficial detalló que, luego del ataque, la Guardia Revolucionaria iraní emitió una orden de evacuación sobre cinco instalaciones energéticas ubicadas en Qatar, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudí, considerando estos puntos como "objetivos legítimos" y advirtiendo sobre posibles "contraataques" en el corto plazo.

La empresa QatarEnergy, en un mensaje publicado a través de redes sociales y citado por agencias internacionales, aseguró que los equipos de respuesta ante emergencias se movilizaron de inmediato con el objetivo de contener los incendios resultantes del ataque. "Todo el personal está a salvo y, hasta el momento, no se han reportado víctimas", precisó la compañía estatal en el breve comunicado divulgado la noche del martes.

Según consignó el medio original, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Qatar condenó públicamente el ataque, calificándolo como una "peligrosa escalada" que constituye una "flagrante violación de la soberanía del Estado" y representa una amenaza directa para la seguridad nacional de Qatar y la estabilidad de toda la región. "El Estado de Qatar se reserva el derecho a responder, de conformidad con el artículo 51 de la Carta de Naciones Unidas y con el derecho a la legítima defensa garantizado por el Derecho Internacional", declaró la Cancillería en un comunicado oficial recogido por las agencias.

El Ministerio de Defensa especificó, como publicó la agencia mencionada, que el ataque consistió en el lanzamiento de cinco misiles balísticos desde territorio iraní; cuatro de estos proyectiles fueron neutralizados por las fuerzas qataríes, mientras el quinto impactó directamente en Ras Laffan, provocando el incendio y los daños en instalaciones estratégicas.

A raíz de la ofensiva, las autoridades de la Guardia Revolucionaria de Irán ordenaron la evacuación de varias instalaciones consideradas "objetivos legítimos" al margen del incidente en Ras Laffan. Además del complejo de QatarEnergy en Ras Laffan, la lista de instalaciones en situación de alarma incluyó la refinería Samref y el complejo petroquímico de Jubail, ambos en Arabia Saudí; el yacimiento de gas Al Hosn, en Emiratos Árabes Unidos; el complejo petroquímico de Mesaied, en Qatar, y la empresa Mesaieed Holding Company, subsidiaria de Chevron, detalló la fuente.

La declaración de la Cancillería qatarí, citada por medios oficiales y confirmada por QatarEnergy, añade que el ataque afecta no solo a la infraestructura industrial, sino que también "socava la seguridad regional y amenaza la paz internacional", solicitando atención a la comunidad internacional respecto a las implicaciones de los ataques contra infraestructuras energéticas en el Golfo Pérsico.

El Ministerio del Interior indicó que los equipos de Defensa Civil consiguieron controlar el fuego declarado en Ras Laffan tras el impacto, lo que evitó una expansión a áreas aledañas dentro de la ciudad industrial. Las primeras evaluaciones realizadas por las autoridades y la propia empresa energética informaron sobre daños materiales importantes, cuyos detalles aún se están cuantificando, sin que hasta el momento se haya reportado ningún herido ni pérdidas humanas.

Según reportó la agencia internacional, estos incidentes se registraron después de denuncias formales por parte de las autoridades qataríes sobre un ataque contra el yacimiento de gas de South Pars. Aunque los informes no ofrecieron detalles sobre posibles daños en South Pars, la situación originó el endurecimiento de las alertas y la evacuación preventiva en varios puntos de la región, conforme a las amenazas de la Guardia Revolucionaria iraní sobre eventuales represalias.

El contexto del ataque refleja el aumento de las tensiones en la región del Golfo, donde las infraestructuras energéticas resultan esenciales para la economía mundial y la estabilidad local. Los incidentes, según difunde el medio original, interrumpieron parcialmente las operaciones en Ras Laffan, el mayor centro de gas natural licuado del país y uno de los principales del mundo, aunque la labores de emergencia permitieron que no se registraran pérdidas personales.

Tanto las autoridades como las entidades energéticas implicadas mantienen los protocolos de emergencia y los planes de respuesta activos ante la posibilidad de nuevos incidentes, mientras los gobiernos de los países vecinos también refuerzan sus sistemas de defensa y sus medidas de seguridad en torno a instalaciones estratégicas. Las amenazas de "contraataques" formuladas desde Irán siguen condicionando las operaciones regionales y elevan la vigilancia sobre los sectores gasífero y petrolero.