El OIEA confirma la destrucción de una estructura cercana al reactor de la central nuclear iraní de Bushehr

El organismo nuclear de Naciones Unidas reporta que un ataque destruyó parte de la infraestructura situada a escasa distancia de la planta de Bushehr, sin causar víctimas ni afectar al reactor, mientras persisten las tensiones y señalamientos mutuos

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El director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi, expuso en redes sociales que un ataque destruyó una estructura a 350 metros del reactor de la central nuclear de Bushehr, sin que se registraran daños en el reactor ni víctimas como resultado del incidente. Esta información marca un nuevo episodio en el contexto de creciente tensión y hostilidades que involucran a Estados Unidos e Israel contra posiciones en Irán, con la central situada en la costa sur del país como punto focal de preocupación internacional. Según consignó el medio, tanto Irán como Rusia han condenado el bombardeo debido a que la planta se encuentra bajo operación conjunta entre ambos países.

De acuerdo con la información facilitada por el OIEA y difundida por la prensa, la estructura afectada, pese a su proximidad al reactor, no desempeñaba un papel crítico en la seguridad del propio núcleo ni en las operaciones esenciales de la planta. Sin embargo, Grossi subrayó: “Cualquier ataque en las instalaciones nucleares o en sus inmediaciones viola los siete pilares indispensables relacionados con las garantías de seguridad nuclear durante un conflicto armado y nunca debería tener lugar”. La declaración del responsable del OIEA remarca la gravedad que organismos internacionales otorgan a hechos de este tipo.

Tal como publicó el OIEA, el incidente se suma a la lista de eventos recientes denunciados tanto por las autoridades iraníes como por el gobierno ruso, quienes han coincidido en calificar el entorno operativo de la central como “bajo amenaza”. El director de Rosatom, la corporación nuclear rusa, Alexei Lijachev, advirtió previamente sobre el riesgo al cual se expone la infraestructura nuclear en el actual escenario de conflicto en Oriente Próximo y urgió a los actores involucrados a preservar la integridad de las instalaciones nucleares.

La gravedad de la situación permanece asociada al saldo humano de la ofensiva conjunta de Israel y Estados Unidos sobre territorio iraní. Según el último balance oficial de Irán, consignado por medios internacionales, se han registrado más de 1.200 fallecidos. La organización Human Rights Activists in Iran, basada en Estados Unidos, elevó la cifra a más de 3.000 muertos, en su mayoría civiles, según reportó el medio. Dentro de las víctimas figura el líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, cuya muerte fue confirmada recientemente por las autoridades de Irán tras el anuncio de Israel, junto a altos mandos militares y de seguridad, incluido el comandante de la fuerza paramilitar Basij, Golamreza Soleimani, asesinado el 16 de marzo.

El ataque en las inmediaciones de la central de Bushehr intensifica el debate internacional sobre la protección de la infraestructura nuclear durante situaciones de hostilidad armada, mientras las partes implicadas mantienen el cruce de acusaciones y alertas sobre el riesgo de una escalada mayor. De acuerdo con el OIEA, la situación en Bushehr pone a prueba los mecanismos multilaterales y los acuerdos de seguridad enfocados en la no proliferación y en la minimización del peligro para la población civil y el entorno.