EEUU confirma la muerte de los seis ocupantes de su avión cisterna siniestrado en el oeste de Irak

Las autoridades militares estadounidenses atribuyen el accidente a causas ajenas al combate, descartando ataques como origen del siniestro y evitando por ahora dar detalles sobre las víctimas mientras continúan las investigaciones sobre lo sucedido en la región

Guardar
Imagen Y4CV7DR3UNGJLEONRQNC4SHB2Q

El anuncio sobre la autoría de los hechos por parte de grupos armados en Irak fue descartado por las fuerzas estadounidenses, que puntualizaron que la caída de la aeronave KC-135 no respondió a ataques ni a fuego cruzado. Según informó Europa Press, el Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) confirmó el fallecimiento de los seis tripulantes del avión cisterna que se estrelló en el oeste de Irak el 12 de marzo, y reiteró que el accidente no tuvo relación con acciones hostiles en la zona.

El comunicado de CENTCOM detalló que la investigación sobre el incidente permanece abierta. Las autoridades militares estadounidenses comunicaron que no se publicarán los nombres de las víctimas hasta realizar las notificaciones oficiales a sus familiares. Esta política responde a protocolos internos del Ejército de Estados Unidos en situaciones de siniestros con víctimas mortales. El mensaje institucional reafirmó: “la pérdida de la aeronave no se debió a fuego enemigo ni a fuego amigo”.

PUBLICIDAD

Horas antes de la notificación oficial, la llamada Resistencia Islámica en Irak, compuesta por diversas milicias alineadas con intereses iraníes, declaró haber abatido el avión cisterna estadounidense y atacado un segundo aparato. Según consignó Europa Press, el hecho se enmarca en una serie de recientes ataques ejecutados por milicias proiraníes en Irak contra emplazamientos y objetivos estadounidenses, en respuesta a operaciones armadas de Washington y Tel Aviv sobre territorio iraní.

Las acciones armadas impulsadas en los últimos días por grupos vinculados a Irán han tenido como blanco tanto infraestructuras militares como intereses de Estados Unidos en el país. Dichos ataques, de acuerdo con información aportada por Europa Press, forman parte de una estrategia de represalia ante la ofensiva militar conjunta entre Estados Unidos e Israel sobre suelo iraní, la cual, según cifras del gobierno iraní citadas por el medio, ha resultado en más de 1.200 muertes.

PUBLICIDAD

El accidente del KC-135 se produce en este contexto de alta tensión regional, con atentados y respuestas cruzadas entre grupos armados irregulares y fuerzas regulares estadounidenses. La decisión del Mando Central de aclarar de inmediato que la aeronave no fue derribada por ataque directo busca desactivar posibles interpretaciones sobre una escalada directa con milicias proiraníes en Irak. A pesar de los relatos de la Resistencia Islámica, el Pentágono sostiene la hipótesis de causas ajenas al combate y prioriza las pesquisas técnicas y operativas para determinar los motivos exactos del siniestro.

Washington renovó sus esfuerzos para investigar exhaustivamente las circunstancias de la caída del avión, mientras mantiene sus protocolos de información y seguridad en relación a la notificación de las familias y la reserva de datos sobre los afectados. Esta dinámica responde tanto al interés de preservar los procedimientos internos, como a no alimentar versiones no confirmadas en un contexto geopolítico de elevada volatilidad.

El medio Europa Press reportó que la reciente ola de ataques y respuestas armadas —incluida la caída de este avión cisterna— se produce después de que Estados Unidos e Israel iniciaran una ofensiva sobre Irán en represalia por acciones previas atribuidas a organizaciones y milicias alineadas con Teherán. Los fallecidos en dicha operación militar superan los 1.200, según cifras proporcionadas por las autoridades iraníes al citado medio.

Milicias como la Resistencia Islámica sostienen su narrativa de resistencia ante la presencia militar extranjera y suelen atribuirse la autoría de diferentes acciones armadas en Irak. Estados Unidos, por su parte, enfatiza la necesidad de diferenciar entre incidentes derivados de la actividad bélica y los propios accidentes operativos que forman parte de las misiones logísticas y de abastecimiento en la región.

En el caso del siniestro del KC-135, tanto la posición oficial de CENTCOM como los datos recabados y difundidos por Europa Press recalcan la ausencia de indicios que apunten a un ataque enemigo, remarcando que el siniestro mantiene abierta la investigación para esclarecer las verdaderas condiciones que provocaron la caída del avión y la muerte de los seis miembros de la tripulación.