República Checa no comprará petróleo ruso pese a la guerra en Irán, promete el presidente

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Riga, 12 mar (EFE).- El presidente checo Petr Pavel dijo este jueves que pese a la subida de precios energéticos debido a la guerra en Oriente Medio la República Checa no revertirá su decisión de no comprar petróleo u otras formas de energía de Rusia.

"No nos plantearemos volver a la energía rusa, sea cual sea la situación en Oriente Medio. Hemos cortado nuestra dependencia de las fuentes de energía rusas. Es un hecho consumado y técnicamente ni siquiera sería posible revertirlo", afirmó en una rueda de prensa en la capital lituana de Vilna, junto a su homólogo Gitanas Nauseda.

La República Checa, que en 2022 -cuando Rusia invadió Ucrania- importaba de Rusia el 100 % de sus necesidades de gas natural, logró eliminar en 2025 las importaciones de gas y de crudo ruso.

Pavel realizó estas declaraciones en un momento en el que Estados Unidos ha aligerado las sanciones a las exportaciones de petróleo ruso a la India y en que Eslovaquia y Hungría siguen adquiriendo energía rusa.

Preguntado por el gasto militar de la República Checa, Pavel dijo que volverá a instar la semana que viene al primer ministro, Andrej Babis, a incrementarlo por encima del 1,8 % del PIB previsto en los presupuestos de 2026.

"Tengo que criticar el nivel del gasto en defensa en la República Checa y la semana que viene abordaré mis argumentos con el primer ministro", dijo Pavel.

El presidente, un exgeneral del ejército checo, fue elegido para su cargo como candidato independiente, mientras que Babis representa a un partido de centroderecha que rechaza aumentar el gasto en defensa hasta los niveles que demanda la OTAN.

"Creo que la República Checa es consciente de la necesidad de incrementar el gasto en defensa y el que Gobierno actual insiste en que este año será, como dicen, de transición, y que a partir del año que viene seguirán el sendero hacia una subida del gasto en defensa", dijo Pavel.

Por su parte, Nauseda recordó que Lituania tiene previsto destinar cada año y durante varios años entre el 5 y el 6 % del PIB en defensa para fortalecer sus propias fuerzas armadas.

La OTAN ha acordado que los aliados deberían aspirar a invertir el 3,5 % en defensa y otro 1,5 % en infraestructuras relacionadas, señaló el presidente lituano, que enfatizó que esto fue "necesario porque hay países que no cumplen este requisito, con lo que socavan no sólo su propia seguridad nacional, sino también la de los aliados". EFE