Orbán denuncia amenazas contra su familia en medio de la tensión con Ucrania por el oleoducto Druzhba

El jefe de gobierno magiar reveló que tanto él como su círculo cercano han sido objeto de intimidaciones provenientes del país vecino, en medio de presiones crecientes, acusaciones cruzadas y disputas políticas, energéticas y económicas sobre responsabilidades en reparaciones

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Un antiguo oficial del Servicio de Seguridad de Ucrania y exdiputado del Parlamento, Hryhoriy Omelchenko, envió un mensaje al primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, en el contexto de la actual crisis política y energética entre Budapest y Kiev. Omelchenko afirmó: “Sabemos dónde vive, dónde duerme, dónde bebe vino, por dónde sale y con quién se encuentra” refiriéndose al mandatario húngaro, y mencionó que “el karma no perdona a nadie” en relación con la postura de Orbán sobre la guerra en Ucrania. De acuerdo con información publicada por Europa Press, estas amenazas se producen mientras Orbán denuncia intimidaciones contra él y su familia, alegando que las acciones provienen de representantes ucranianos.

El clima de amenazas coincide con una escalada de tensión vinculada al conflicto ruso-ucraniano y a una serie de disputas bilaterales. Según detalló Europa Press, Orbán comunicó a su hija, a través de una llamada telefónica que difundió en redes sociales, que tanto su entorno como él mismo han sido objeto de señales de intimidación. En ese video, el jefe de gobierno húngaro pidió calma a su hija pero enfatizó la necesidad de “tomar en serio” las amenazas, sin aportar detalles sobre la naturaleza o el origen específico de las mismas.

Las relaciones entre Hungría y Ucrania se encuentran tensionadas por diferentes frentes. Las divergencias se han profundizado desde el ataque ruso que dañó el oleoducto Druzhba, infraestructura clave para el suministro energético magiar. Las autoridades húngaras han exigido a Kiev que asuma la reparación de este oleoducto, mientras que Ucrania sostiene que el ataque fue responsabilidad de Rusia y suspendió el suministro tras el incidente. El medio Europa Press especificó que Budapest envió una delegación a Leópolis para inspeccionar las instalaciones. Pese a esto, representantes ucranianos restaron importancia a la visita al considerar que no correspondía a una delegación oficial, ya que no incluía reuniones formales previstas.

En el trasfondo político, esta situación se da en vísperas de las elecciones legislativas húngaras, convocadas para el 12 de abril, donde Orbán buscará la reelección en unos comicios que se anticipan reñidos. Europa Press destacó que la discusión sobre la política exterior de Hungría respecto a Ucrania se ha convertido en materia de debate nacional, y el manejo de la crisis energética incide directamente en el ambiente preelectoral.

Las acusaciones entre las dos naciones no se limitan al conflicto energético. Recientemente, Hungría confiscó bienes pertenecientes al banco estatal ucraniano Oschadbank, incluidos activos valorados en decenas de millones de euros y nueve kilos de oro. Europa Press informó que estas incautaciones se dieron cuando siete empleados del banco cruzaban a territorio húngaro, y que Budapest ha condicionado la devolución de los bienes al desbloqueo del flujo del oleoducto Druzhba.

El cruce de amenazas personales ha llegado también a las más altas esferas. La semana pasada, el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, insinuó ante la opinión pública que podría facilitar el número telefónico de Orbán a las Fuerzas Armadas de Ucrania “para comunicarse con él en su propio idioma”, en referencia al rechazo húngaro a aprobar un paquete de ayuda de la Unión Europea valorado en 90.000 millones de euros destinado a Kiev. Europa Press consignó este episodio como un elemento más de la escalada verbal, marcado por acusaciones de complicidad y reproches sobre la postura magiar en la guerra.

Las exigencias húngaras de que sea Ucrania quien se haga cargo de la reparación del Druzhba han sido acompañadas por la presión política sobre Bruselas y Kiev, condicionando avances diplomáticos y económicos al restablecimiento del suministro y la devolución de los activos incautados. Europa Press relató que, pese a los intentos de acercamiento, la falta de encuentros oficiales ha mantenido el clima de distanciamiento.

Los incidentes y declaraciones recientes han consolidado el estado de desconfianza entre Budapest y Kiev. Funcionarios ucranianos han acusado a Hungría de alinear su política exterior con la de Rusia, mientras que el gobierno de Orbán rechaza las críticas y exige el respeto a sus intereses energéticos y económicos.

El contexto de amenazas personales y acusaciones públicas ha marcado la evolución del conflicto diplomático. La publicación del video por parte de Orbán, dirigida a su familia y reproducida en redes sociales, evidencia la gravedad que el mandatario atribuye a los episodios recientes. Algunos actores políticos consideran que estas denuncias pueden influir en la percepción pública de cara a las próximas elecciones, mientras persisten los reclamos cruzados sobre las responsabilidades en la reparación del oleoducto y la gestión de recursos financieros incautados.

Las tensiones abarcan varias dimensiones: seguridad personal, suministro energético, finanzas y diplomacia en el marco de una guerra que se prolonga en la región. Europa Press reportó que ambas partes continúan sin alcanzar acuerdos, al tiempo que los incidentes y declaraciones mantienen la tensión en la frontera entre Hungría y Ucrania.