
En un contexto marcado por los recientes incendios que devastaron 64.000 hectáreas a finales de enero en varias regiones chilenas, José Antonio Kast anunció la puesta en marcha de medidas para acelerar la reconstrucción de viviendas, atribuyendo esta responsabilidad al ministro de Vivienda y Urbanismo, Iván Poduje, y a la titular de Desarrollo Social y Familia, María Jesús Wulf. Junto con este anuncio, el mandatario utilizó su primer discurso en La Moneda para delinear los ejes de su administración, enfocándose principalmente en la seguridad interna, el control migratorio y la optimización del gasto público, según consignó el diario 'La Tercera'.
En su intervención, Kast declaró que recibe un país “en peores condiciones de las que podíamos imaginar, un país con sus finanzas públicas debilitadas, un país donde el crimen organizado y el narcotráfico han avanzado”. De acuerdo con 'La Tercera', el presidente presentó su mandato como un “gobierno de emergencia” y recalcó que esta definición no constituye un simple eslogan, sino que implica “orden donde hay caos, alivio donde hay dolor y mano firme donde hay impunidad”. Kast articuló su mensaje identificando a los “adversarios reales de Chile”, diferenciándolos de aquellos que tienen posiciones políticas diferentes, y señaló como tales a quienes “han tomado nuestros barrios, corrompido a nuestros jóvenes, sembrado el terror en las poblaciones y quienes han ingresado vulnerando nuestras fronteras para delinquir, explotar a otros o convertir nuestro suelo en tierra de nadie”.
El presidente enfatizó la necesidad de unidad, alejándose de discursos basados en el resentimiento y llamó a enfocar los esfuerzos nacionales en la tarea de enfrentar la crisis descrita. En esta línea, solicitó dejar de lado divisiones políticas para dedicarse al trabajo pendiente, subrayando que “Chile es más grande que nuestras divisiones”.
El foco sobre la migración irregular adquirió fuerte protagonismo en la comparecencia de Kast. Según publicó 'La Tercera', el mandatario afirmó que considerará “adversarios de Chile” a quienes ingresen al territorio nacional de manera irregular con fines delictivos. Asoció estos flujos migratorios al avance del crimen organizado y a la pérdida de seguridad en áreas urbanas, posicionando el control fronterizo como una de sus prioridades inmediatas de gobierno.
En respaldo a las fuerzas de orden, Kast transmitió a Carabineros, Policía de Investigaciones, Gendarmería y Fuerzas Armadas que “tendrán todo el respaldo de la ley, los recursos del Estado y la voluntad política que durante tanto tiempo les faltó”. Reiteró que ningún agente enfrentará solo la violencia y prometió firmeza para perseguir a quienes atenten contra funcionarios del orden, mencionando el reciente ataque sufrido por un carabinero en Puerto Varas, quien resultó con muerte cerebral.
Antes de pronunciar su discurso desde el balcón de La Moneda, Kast firmó seis decretos enfocados en temas de seguridad y gestión administrativa. Detalló 'La Tercera' que el primero de ellos establece el plan “Escudo Fronterizo” para la Macrozona Norte, la cual comprende Arica y Parinacota, Tarapacá, Antofagasta, Atacama y Coquimbo. El Gobierno designó como comisionado presidencial al vicealmirante Alberto Soto Valenzuela y atribuyó al Ejército de Chile el despliegue de las nuevas medidas: eliminación de pasos fronterizos no habilitados, mayor presencia militar en las áreas limítrofes, utilización de tecnología avanzada para el control de ingresos y acciones orientadas tanto a combatir la migración irregular como el crimen organizado.
Por otra parte, Kast ordenó la realización de una auditoría integral sobre el gasto público aplicable a todos los ministerios y organismos estatales, con el objetivo de obtener un diagnóstico preciso sobre las cuentas nacionales y reducir los desembolsos del Estado. El presidente afirmó que busca transparencia para que “todos tengan claro el estado de la Nación”.
En relación al desarrollo económico, otro de los decretos busca acelerar la tramitación de más de cincuenta permisos ambientales. Estos proyectos representan inversiones por cerca de 16 millones de dólares (unos 13,9 millones de euros), considerados por el Ejecutivo como esenciales para la creación de empleo y el restablecimiento de la dignidad de los chilenos, detalló 'La Tercera'.
Kast llegó al poder tras obtener el 58% de los votos en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de diciembre, superando a la candidata progresista Jeannette Jara. Su victoria representa la llegada al poder del pinochetismo en un contexto democrático, subrayó el medio citado. Hijo de Michael Kast, quien perteneció al partido nazi en Alemania antes de emigrar a América Latina al amparo de dictaduras de la región, José Antonio Kast enfrenta su primer mandato tras tres intentos electorales previos.
A lo largo de su campaña, tanto Kast como Jara se dirigieron al electorado apelando a los temores sociales, aunque el ahora presidente reiteró durante el discurso algunas de las consignas que han caracterizado a su referente político, el dictador Augusto Pinochet, como el orden, la disciplina y la defensa de valores tradicionales.
El enfoque inaugural de Kast como presidente pone énfasis sobre la seguridad, el control migratorio y la reactivación económica mediante inversión y reducción del gasto estatal. Según subrayó 'La Tercera', su administración busca implementar una agenda orientada a responder con rapidez a los problemas que identifica como emergencias, marcando desde el primer día su estrategia de gobierno en la etapa que comienza.
Últimas Noticias
Al menos 8 muertos y 31 heridos en ataque israelí en Beirut, el peor en la capital

El gas natural sube el 6 % en la apertura y cotiza por encima de los 53 euros
Aeropuerto de Berlín suspendió tráfico aéreo por segunda vez tras avistamiento sospechoso
Una base italiana en Erbil (Irak), atacada por un dron sin consecuencias graves
EEUU inicia la liberación de 86 millones de barriles de petróleo a finales de la próxima semana
