
España expresó su apoyo a una posible liberación de parte de sus reservas estratégicas de crudo como respuesta a la presión ejercida sobre los mercados energéticos mundiales y la petición prevista de la Agencia Internacional de la Energía (AIE). Según publicó la Comisión Europea, la reunión urgente del Grupo de Coordinación del Petróleo de la Unión Europea fue convocada para reunir a los veintisiete Estados miembro este jueves, con el objetivo de preparar una respuesta conjunta si la AIE recomienda recurrir a estos depósitos como medida para estabilizar el mercado.
De acuerdo con lo consignado por la portavoz comunitaria de Energía, Anna-Kaisa Itkonen, la sesión servirá para que los países compartan información entre sí y expongan los planes nacionales relativos a sus reservas energéticas. El medio detalló que la AIE planea confirmar su posición a lo largo de la tarde, después de que su consejo de gobernadores sesionó el martes valorando la disposición de sus miembros a utilizar sus reservas federales en función de la evolución del escenario global.
Según publicó el medio, la Comisión Europea enfatizó que actualmente no existe un riesgo inmediato para la seguridad del suministro energético ni de petróleo ni de gas en el territorio de la UE. Las reservas de ambos se encuentran en niveles catalogados como elevados: "Nuestras reservas de petróleo están llenas y no vemos un problema inmediato de seguridad de suministro en la Unión Europea ni para el gas ni para el petróleo en el corto plazo," afirmó Itkonen en la conferencia de prensa recogida por la prensa europea.
El organismo comunitario recordó, siempre según el medio, que la legislación europea obliga a cada Estado miembro a mantener una reserva mínima equivalente a por lo menos 90 días de consumo de petróleo e informó que la decisión de liberar dichos stocks recae en los gobiernos nacionales. En caso de hacerlo, deben notificar a la Comisión Europea sobre las cantidades que se pondrán a disposición del mercado para que existan suficientes garantías de que el suministro continuará asegurado.
En cuanto a la posición de España, la vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, confirmó que el Ejecutivo español respaldará la propuesta de la Agencia Internacional de la Energía si esta se aprueba. La funcionaria explicó que España apoya esta medida porque contribuye a reducir la presión en los mercados energéticos y ayuda a responder a las necesidades de países cuyas dificultades superan las relacionadas con los precios. La decisión, precisó Aagesen según la prensa, se adoptará tras el consenso de los países miembros de la AIE; su consejo de gobierno debe avalarla por unanimidad y, de acuerdo con sus previsiones, podrían cerrarse los detalles en las siguientes horas.
En caso de prosperar la propuesta, el gobierno español planea liberar en torno a 12 o 12,5 días de sus reservas estratégicas de crudo, según detalló el medio. Esta cantidad permite mantener el nivel de existencias nacionales levemente por encima del mínimo exigido, que se sitúa en 90 días. Actualmente, las reservas españolas equivalen a aproximadamente 92 días de consumo, de acuerdo con datos proporcionados por la vicepresidenta tercera.
Fuentes europeas recalcaron que, aunque la decisión de poner en el mercado parte del crudo estratégico se adoptaría solo si así lo exige la situación, la Unión Europea está preparada para coordinar cualquiera de sus movimientos con los miembros de la Agencia Internacional de la Energía. El medio europeo resaltó que Bruselas insistió en que los países y la institución están listos para tomar todas las medidas que haga falta para mantener la estabilidad energética, considerando siempre las circunstancias particulares de cada región y de cada estado miembro.
La convocatoria del Grupo de Coordinación del Petróleo se produce en un contexto de especial atención a la evolución de los mercados energéticos internacionales. La Agencia Internacional de la Energía celebró su propio encuentro un día antes, evaluando las opciones para responder a potenciales alteraciones en el aprovisionamiento mundial, especialmente ante episodios de volatilidad o tensiones inesperadas.
Frente a la ausencia de una amenaza inmediata a la seguridad energética, la Comisión y la AIE buscan asegurar mecanismos ágiles de respuesta para evitar que cualquier fluctuación brusca cause escasez o incrementos pronunciados en los precios. Según mencionaron funcionarios comunitarios citados en el informe, el sistema de reservas estratégicas funciona como principal herramienta de contención ante emergencias, y su uso se reserva para situaciones o escenarios de presión extraordinaria en el mercado internacional.
Según recogió el medio, los ministros del ramo y responsables energéticos de los Estados miembro aprovecharán el encuentro virtual para compartir información actualizada sobre sus respectivos volúmenes de reservas, planes de respuesta nacional y posibles limitaciones logísticas o técnicas de cara a una liberación coordinada. El intercambio permitirá prever, en caso de recibir una recomendación formal de la AIE, si todos los países pueden sumarse y en qué plazos se ejecutaría la medida.
El medio añadió que la Comisión Europea, a lo largo del periodo actual de estabilidad, reiteró a todos los socios la importancia de mantener el cumplimiento de los requisitos mínimos legales en cuanto a reservas de crudo. El mecanismo acordado busca garantizar que, aunque se autorice una liberación parcial de los volúmenes almacenados, ninguno de los Estados descienda por debajo de los umbrales de seguridad fijados por la regulación común.
Según los datos presentados por la vicepresidenta tercera del gobierno español, tras aplicar la eventual medida, España mantendría stock suficiente para enfrentar una crisis temporal, otorgando margen para restituir reservas sin exponer a la población ni al sector industrial a riesgos de desabastecimiento.
En la misma línea, tanto la Comisión Europea como la AIE se comprometieron a efectuar evaluaciones continuas de la situación internacional, para decidir con datos actuales si corresponde mantener, ampliar o retirar la autorización para liberar reservas estratégicas en el futuro. Ambas instituciones mostraron, según informó el medio, voluntad de actuar con consenso y rapidez, con el objetivo de anticipar y mitigar los posibles efectos adversos de la volatilidad global en el suministro energético de la Unión Europea.