Muere una mujer bahreiní en un nuevo ataque iraní contra un edificio residencial en Manama

El Ministerio de Interior de Bahréin denunció la muerte de una ciudadana y ocho personas heridas tras una ofensiva atribuida a Irán, que en los últimos días ha intensificado sus operaciones militares en la región según reportes oficiales

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El Ministerio de Interior de Bahréin declaró que un ataque atribuido a Irán dejó ocho personas heridas además de una víctima mortal, informaron las autoridades en la madrugada de este martes. La agresión, según reportó el Gobierno bahreiní a través de sus redes sociales y recogió la prensa oficial, tuvo como blanco un edificio residencial en Manama, la capital del país. La única persona fallecida es una mujer bahreiní de 29 años, cuya identificación no trascendió en los comunicados gubernamentales. Asimismo, los funcionarios añadieron que el número de heridos asciende a ocho, todos ellos residentes del mismo inmueble afectado.

De acuerdo con lo consignado por el Ministerio de Interior, Irán ejecutó lo que describen como una “flagrante agresión” en un contexto de operaciones militares repetidas en varios puntos del territorio bahreiní durante los últimos días, detalló el medio oficialista. Según publicó la fuente, ataques similares se produjeron en la víspera, incluido un bombardeo en Sitra, que dejó 32 personas heridas, y un operativo contra instalaciones en Maamir, localidad donde se ubica la única refinería de Bahréin. Tras ese ataque, la empresa responsable de la refinería declaró la fuerza mayor en sus operaciones petroleras, un mecanismo empleado habitualmente para eximir responsabilidades contractuales ante situaciones de emergencia.

El medio oficial detalló que la ola de ataques atribuidos a Irán se da en el marco de represalias por parte de Teherán, posteriores a la ofensiva militar lanzada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel. Diversos países de la península arábiga, entre ellos Bahréin, han sido blanco de drones y misiles en los que las autoridades vinculan a fuerzas iraníes. Los incidentes se producen, además, en un contexto regional marcado por numerosos ataques armados y tensiones diplomáticas.

Fuentes del Gobierno bahreiní, según la publicación recogida, destacaron que los recientes bombardeos y operaciones militares por parte de Irán han dejado impactos humanitarios y económicos. La infraestructura petrolera de Bahréin resultó afectada, generando preocupación por la estabilidad de su sector energético. En la localidad de Maamir, donde se encuentra la principal refinería nacional, la declaración de fuerza mayor supone la interrupción parcial o total de las actividades y puede afectar las exportaciones y el suministro local.

Tal como reporta el medio oficial, la respuesta militar de Irán forma parte de una serie de acciones en Oriente Medio tras la operación combinada de fuerzas estadounidenses e israelíes, iniciada a fines de febrero. Las autoridades iraníes señalaron que la ofensiva resultó en un saldo de más de 1.200 fallecidos dentro de su territorio, incluyendo figuras de alto rango como el anterior líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, ministros y mandos del Ejército. Sin embargo, estos datos han sido difundidos por las fuentes oficiales iraníes y recogidos luego por medios internacionales.

El Ministerio de Interior de Bahréin exigió a través de sus comunicados el cese inmediato de las operaciones militares ejecutadas por Irán en áreas civiles, y solicitó apoyo y coordinación internacional para evitar la repetición de incidentes similares. A nivel local, las autoridades manifestaron que ya han iniciado investigaciones para determinar los responsables directos de los ataques y establecer medidas de protección para la población residente en puntos potencialmente vulnerables.

La repetición de agresiones armadas, la afectación de infraestructuras críticas y la declaración de emergencia en sectores estratégicos como el petrolero ilustran la gravedad de los últimos acontecimientos. El gobierno bahreiní, mientras tanto, mantiene coordinación con organismos regionales y fuerzas de seguridad para monitorear el desarrollo de las hostilidades en la región.

Otras fuentes oficiales consultadas por el medio estatal agregaron que, en días recientes, se revisaron los protocolos de emergencia en zonas residenciales y puntos de interés estratégico, con la finalidad de minimizar las víctimas civiles en posibles ataques futuros. Al respecto, la dirigencia política local se reunió en sesiones extraordinarias para analizar el impacto humanitario y las consecuencias económicas derivadas de la crisis de seguridad regional.

Según detalló el medio gubernamental, la comunidad internacional mantiene su atención sobre la escalada de violencia y las repercusiones para la estabilidad en la región del Golfo Pérsico. Hasta la publicación del último comunicado, los gobiernos vecinos y organizaciones multilaterales no han presentado acciones concretas, aunque se han producido llamamientos públicos a la contención y el diálogo diplomático para frenar la cadena de agresiones y represalias.

El caso de la ciudadana de 29 años fallecida y los ocho heridos en Manama representa el episodio más reciente de una serie de incidentes armados que, según el Ministerio de Interior, responden a una ofensiva regional atribuida a Irán contra países alineados con Estados Unidos e Israel. Las autoridades prevén que los operativos militares puedan continuar en el corto plazo, dada la persistencia del conflicto y la falta de acuerdos diplomáticos tangibles según informaron las fuentes oficiales.