Las RSF aplauden la decisión de EEUU de designar como "terrorista" a la rama de Hermanos Musulmanes en Sudán

El grupo liderado por Mohamed Hamdan Dagalo celebró el anuncio de Washington, señalando que representa un reconocimiento mundial al dolor sufrido en Sudán, mientras organizaciones internacionales advierten sobre crímenes atribuidos a fuerzas armadas en el país africano

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La declaración de las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF) de Sudán puso en primer plano la situación de miles de familias afectadas por el conflicto armado en el país africano, después de que Estados Unidos determinara designar como organización terrorista a la rama de los Hermanos Musulmanes en territorio sudanés. Según publicó el medio Europa Press, la decisión de Washington fue recibida por las RSF como el reconocimiento internacional del sufrimiento generalizado de la sociedad sudanesa, en medio de graves denuncias de crímenes y violaciones a los derechos humanos perpetrados por fuerzas estatales y grupos armados.

De acuerdo con la información de Europa Press, el grupo dirigido por Mohamed Hamdan Dagalo, o “Hemedti”, detalló en un comunicado que el anuncio de Estados Unidos constituye más que un acto político: representa para el grupo paramilitar un reflejo de la profunda conciencia internacional sobre el dolor de las familias que han perdido a seres queridos en el contexto del enfrentamiento armado. RSF reiteró que “esta decisión no es solo un paso político, sino un momento de reconocimiento del dolor de miles de familias sudanesas que han perdido a sus hijos y a sus seres queridos”. El mensaje incluyó un llamado a mantener viva la memoria de las personas fallecidas y a considerar dicha pérdida como una responsabilidad humanitaria global.

El medio consignó que el mensaje de las RSF subrayó, asimismo, la importancia de identificar y enfrentar a organizaciones que, bajo pretextos ideológicos, practican el terrorismo y la violencia. El grupo expuso que la memoria de las víctimas “seguirá viva en la conciencia del mundo y seguirá inspirando la búsqueda de la justicia, la paz y un futuro seguro y digno para Sudán y su pueblo, libre de injusticia o de organizaciones ideológicas que adoptan y practican el terrorismo”.

El Departamento de Estado de Estados Unidos, según reportó Europa Press, justificó la inclusión de la rama sudanesa de los Hermanos Musulmanes en su lista de organizaciones designadas como terroristas argumentando que el grupo, compuesto también por el Movimiento Islámico Sudanés y su brazo armado, la Brigada Baraa bin Malik, utiliza la violencia contra civiles. Según el comunicado oficial estadounidense, la organización “usa una violencia desenfrenada contra civiles para socavar los esfuerzos por resolver el conflicto en Sudán y promover su ideología islamista violenta”.

La resolución de Washington sobre Sudán amplió una política que ya se aplicaba a ramas de la organización en Egipto, Jordania y Líbano desde enero de 2024. Según explicó la administración estadounidense y recogió Europa Press, estas decisiones forman parte de las acciones para “proteger” tanto a Estados Unidos como a sus aliados regionales ante la amenaza que representan estos movimientos en Oriente Próximo.

En el contexto sudanés, el conflicto armado escaló a partir de abril de 2023 debido a desacuerdos relacionados con la integración de las RSF en el seno del ejército regular. Estas fricciones llevaron a la ruptura del proceso de transición política que se había iniciado después del derrocamiento, en 2019, de Omar Hasán al Bashir. El golpe de Estado que apartó del poder en 2021 al entonces primer ministro, Abdalá Hamdok, agravó la inestabilidad institucional y contribuyó al actual escenario de violencia.

Europa Press señaló que este conflicto no solo tiene causas internas, sino que también se ha visto influenciado por la intervención de países extranjeros que brindan apoyo activo a los bandos enfrentados. Como resultado, Sudán enfrenta una crisis humanitaria que figura entre las más graves del mundo, caracterizada por un número de desplazados y refugiados que supera los millones, según cifras manejadas por organismos internacionales.

A esa situación se agregan las advertencias reiteradas de Naciones Unidas sobre presuntos crímenes de guerra y actos contrarios al derecho internacional cometidos tanto por el ejército sudanés como por las RSF. Autoridades humanitarias han reportado problemas como la propagación de enfermedades transmisibles y la destrucción parcial o total de infraestructuras críticas, circunstancias que agravan la tarea de proporcionar asistencia a cientos de miles de personas afectadas en el interior del país y a quienes buscan refugio fuera de las fronteras nacionales.

Las RSF se posicionan de manera pública ante la opinión internacional destacando la persistencia del sufrimiento entre la población civil y exigiendo un futuro donde la paz y la justicia reemplacen a la violencia y las confrontaciones ideológicas. Europa Press indicó que el mensaje difundido por el grupo insiste en que el apoyo a la sociedad sudanesa debe considerarse una obligación que trasciende la política, y se inscribe en el plano de las responsabilidades humanitarias ante la magnitud del sufrimiento material y la pérdida de vidas humanas ocurrida en el país.