La Justicia noruega mantiene la prisión preventiva contra el hijo de la princesa heredera

El tribunal de Oslo resolvió que Marius Borg Hoiby permanecerá bajo custodia ante la gravedad de los hechos que se le imputan, al considerar que existe un riesgo elevado de reincidencia en el marco del proceso judicial

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La detención de Marius Borg Hoiby, hijo de la princesa heredera Mette-Marit, se produjo poco antes de que iniciara su juicio, después de que se le acusara de agredir, amenazar con un cuchillo y quebrantar una orden de alejamiento dictada por su expareja, según recogió la cadena pública NRK. El Tribunal de Distrito de Oslo evaluó recientemente el caso y resolvió mantenerlo en prisión preventiva, considerando que el riesgo de reincidencia es elevado y que la medida cautelar responde a la gravedad y el alcance de los hechos imputados.

De acuerdo con lo informado por NRK y recogido por diversos medios internacionales, la corte determinó este martes que la prisión preventiva para Hoiby "está suficientemente justificada" y no representa una actuación "desproporcionada", pese a la solicitud de libertad presentada por la defensa del acusado durante la misma semana. En su resolución, el tribunal destacó no solo la acusación original por 38 delitos, sino también las circunstancias que rodearon la reciente detención del joven de 29 años, quien fue arrestado por nuevos episodios de violencia cuando el proceso judicial ya se encontraba en marcha.

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El proceso legal abarca cargos por cuatro violaciones y violencia de género cometida contra su expareja Nora Hakland. Los cargos también incluyen agresiones, daños materiales, alteraciones del orden público y hasta cuatro violaciones de orden de alejamiento, precisó NRK. Además, Hoiby se enfrenta a la acusación de grabar imágenes íntimas de cuatro mujeres sin que estas lo supieran. Entre las denuncias figura también la de amenazas hacia un hombre, reiterado acoso a agentes de policía y múltiples violaciones del reglamento de tráfico.

Tal como publicó la radiodifusora NRK, la ley noruega prevé que si un acusado permanece bajo detención al inicio de su juicio, puede seguir privado de libertad hasta la emisión de la sentencia. En el caso de Hoiby, su detención preventiva resultó reforzada por incidentes recientes, los cuales, a juicio del tribunal, aumentan el peligro de que reitere conductas ilícitas si obtiene la libertad durante el desarrollo del proceso.

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El Tribunal de Distrito de Oslo fundamentó su decisión subrayando tanto la multiplicidad y gravedad de los delitos imputados como la conducta mostrada por Hoiby tras su detención inicial. Esto incluye los hechos por los cuales fue arrestado poco antes del comienzo del juicio, en los que se le señala por agresión y amenazas con un cuchillo, atentando directamente contra el cumplimiento de las medidas de protección judiciales impuestas a favor de su expareja.

NRK detalló que, en Noruega, la prisión preventiva puede imponerse cuando existen indicios suficientes de que el imputado podría obstaculizar la investigación o reincidir en actividades delictivas. Para el tribunal, la acumulación de cargos y el historial de incidentes recientes ratificaron la necesidad de mantener la privación de libertad como medida de protección tanto para las personas afectadas como para salvaguardar el proceso judicial en desarrollo.

El juicio contra Marius Borg Hoiby comenzó el 3 de febrero. Desde entonces, la atención pública se ha centrado en el desarrollo del proceso y la posición de la corte sobre las medidas cautelares adoptadas. Según lo consignado por NRK, entre los factores que el tribunal tuvo en cuenta para rechazar la petición de excarcelación están el alto riesgo de reincidencia y la severidad de los cargos, que incluyen delitos sexuales, violencia física y psicológica, y reiterados incumplimientos de resoluciones judiciales.

En el contexto judicial noruego, la prisión preventiva también se utiliza para garantizar que el acusado esté presente durante el juicio y no intente influir sobre testigos u obstaculizar la obtención de pruebas. El tribunal, según reportó NRK, advirtió sobre estos riesgos y consideró que las acciones recientes del acusado, en particular el quebrantamiento reiterado de órdenes de alejamiento, avalan la prolongación de la medida cautelar.

La defensa de Hoiby sostuvo que la prisión preventiva no corresponde, argumentando que la medida sería excesiva dada la situación procesal. No obstante, el tribunal respondió en su resolución que, bajo las presentes circunstancias, tales argumentos no modifican la valoración global del caso y la decisión de mantener privado de libertad al hijo de la princesa heredera.

El caso ha generado atención nacional e internacional, en tanto que Marius Borg Hoiby es hijo de la heredera al trono noruego, lo que añade un componente público relevante al proceso. No obstante, el tribunal subrayó en su fallo la importancia de tratar el expediente bajo los mismos parámetros que cualquier otro procedimiento de justicia penal, centrando su decisión en la evidencia presentada y el potencial riesgo para la sociedad y las víctimas.

NRK remarcó que la acusación relativa a la grabación de los genitales de varias mujeres sin su consentimiento se suma a otros cargos, como amenazas a un hombre específico y episodios de acoso dirigidos a policías, representando un patrón de conducta que, para la Justicia noruega, apunta a la persistencia y gravedad de los comportamientos cuestionados.

En la actualidad, el juicio sigue en curso y la prisión preventiva de Hoiby permanecerá vigente hasta que se dicte sentencia, de acuerdo con la normativa del país. La decisión del tribunal establece que las medidas adoptadas buscan garantizar tanto la integridad de las víctimas involucradas como la correcta continuación del proceso penal.