El Ejército sirio denuncia disparos de Hezbolá en el suroeste del país

Mandos militares informan que efectivos libaneses realizaron ataques cerca de Sergaya y desplazaron unidades hacia territorio fronterizo, al tiempo que las autoridades analizan cómo responder ante la escalada mientras continúan los combates en la región

Guardar
Imagen L7B7INFYV5A7DH2ZUAM53IWTH4

La declaración oficial del Comando de Operaciones del Ejército Árabe Sirio ha incluido una referencia directa sobre el contacto continuo con el Ejército Libanés y el análisis de posibles medidas ante incidentes recientes en la frontera. Según informó la agencia estatal de noticias siria SANA, las autoridades militares sirias valoran escenarios de respuesta tras el aumento de tensiones por la presencia y el accionar de Hezbolá en la región fronteriza con Líbano.

El medio SANA detalló que las Fuerzas Armadas de Siria denunciaron disparos de proyectiles realizados por milicianos de Hezbolá contra posiciones del Ejército sirio en las inmediaciones de Sergaya, localidad situada en el suroeste sirio y cercana a la línea fronteriza. Las autoridades castrenses de Siria han señalado además el arribo de refuerzos pertenecientes a la organización chií libanesa y confirmaron el monitoreo y la evaluación constante de estos movimientos en la zona limítrofe. En la declaración citada por SANA, el Comando de Operaciones sostuvo que “el Ejército Árabe Sirio no tolerará ninguna agresión contra Siria”, en un mensaje dirigido tanto a Hezbolá como a potenciales actores externos.

PUBLICIDAD

De acuerdo con SANA, el respaldo reciente de Hezbolá a sus posiciones en la frontera surge en un contexto marcado por continuos intercambios de fuego y ataques vinculados al conflicto regional. Hezbolá, que mantiene una alianza histórica con Siria, ha extendido sus operaciones en la zona e intensificó los ataques especialmente tras la muerte del líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei. El grupo atribuyó sus últimos ataques a Israel como represalia directa por el asesinato de Jamenei, ocurrido durante una ofensiva llevada a cabo el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel en territorio iraní.

A su vez, el viernes se registró un ataque ejecutado por Hezbolá en un cuartel localizado en los Altos del Golán, territorio al sur de Sergaya que, si bien es reconocido internacionalmente como sirio, permanece bajo ocupación israelí desde 1967. El monte Hermón, punto más septentrional de los Altos del Golán y situado a unos 80 kilómetros por carretera de Sergaya, fue escenario de bombardeos aéreos israelíes durante el año pasado, según publicó SANA. Este entorno geográfico representa un eje estratégico en las operaciones de ambos bandos y constituye un foco habitual de hostilidades.

PUBLICIDAD

El medio SANA expuso que, en paralelo a estos hechos, el Ejército israelí ha efectuado numerosas incursiones aéreas en territorio libanés durante los meses recientes. Las autoridades libanesas han reportado la muerte de unas 400 personas a raíz de estos bombardeos. Este saldo ha generado condenas por parte de organismos internacionales y de la sociedad civil, entre los que se destaca UNICEF, que denunció la muerte de más de 80 niños durante estos ataques. Human Rights Watch, citado por SANA, ha acusado al Ejército de Israel de emplear fósforo blanco en zonas residenciales del sur del Líbano: se trata de una sustancia que, al entrar en contacto con el oxígeno, se inflama y cuya utilización indiscriminada en áreas densamente pobladas está prohibida por el Derecho Internacional.

Pese al alto el fuego pactado en noviembre de 2024, Israel continuó ejecutando bombardeos dentro del territorio libanés. Según argumenta el Ejército israelí, estas acciones buscan contrarrestar la actividad de milicianos de Hezbolá y, en su visión, no constituyen una violación formal del acuerdo. No obstante, tanto funcionarios libaneses como representantes de Hezbolá han manifestado su desaprobación frente a la continuidad de estas operaciones, críticas que también compartió Naciones Unidas, de acuerdo con lo reportado por SANA.

El acuerdo de alto el fuego estipulaba la retirada de las tropas de Israel y de Hezbolá del sur de Líbano. Pese a lo establecido, las fuerzas israelíes mantienen cinco posiciones en el territorio libanés, presencia militar que ha sido objetada tanto por autoridades oficiales de Beirut como por el liderazgo del grupo chií. Ambos sectores exigen que el despliegue israelí concluya de manera definitiva y han realizado reiteradas peticiones en foros internacionales al respecto.

La escalada del conflicto en la franja limítrofe entre Siria, Líbano e Israel se produce en un ambiente de desconfianza mutua, con intercambios regulares de fuego cruzado e incidentes que incrementan la volatilidad regional, según relató SANA. Las reacciones de organismos y de comunidades afectadas, reflejadas en las denuncias sobre víctimas civiles y en el uso de armamento controvertido, han incrementado el escrutinio internacional sobre la conducta de las partes involucradas, mientras las fuerzas militares de la zona continúan desplegando efectivos adicionales y elaborando posibles cursos de acción ante futuros enfrentamientos.