CESM exige a Mónica García que rectifique tras acusar a los médicos de usar a los pacientes como "rehenes" en la huelga

La organización sindical rechaza las afirmaciones de la titular de Sanidad y reclama disculpas por lo que consideran una “estigmatización” del colectivo, defendiendo que la protesta busca salvaguardar derechos laborales y garantizar mejor atención en el sistema público

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La Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM) resaltó que los médicos que convocaron la huelga nacional buscan proteger tanto sus derechos laborales como la seguridad en la atención a los pacientes, una postura que contrasta con las declaraciones recientes de la ministra de Sanidad, Mónica García. Según informó el medio, la CESM exigió que la titular de Sanidad rectificara después de que acusara a los médicos de utilizar a los pacientes como “rehenes” dentro del actual conflicto generado por el borrador del nuevo Estatuto Marco.

El sindicato, según consignó el artículo, calificó de “indignas” las palabras elegidas por la ministra y explicó que recurrir a expresiones como “rehenes” implica atribuir un rol de “secuestrador” al personal médico, algo que la organización rechaza y considera incorrecto. La CESM insistió en que los profesionales acuden a la huelga en respuesta a la negativa del ministerio a atender lo que describen como reivindicaciones clave relativas a condiciones laborales y calidad asistencial dentro del Sistema Nacional de Salud.

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Tal como publicó el medio, la organización sindical insistió en que los médicos en huelga ejercen un derecho constitucional. Remarcaron que la convocatoria a los paros para los días 16, 17, 18, 19 y 20 de marzo responde a la necesidad de defender la calidad asistencial y el futuro del sistema sanitario público, ambos afectados por las condiciones en las que hoy trabajan médicos y facultativos. Asimismo, la CESM resaltó que estos profesionales exigen la aprobación de un estatuto específico para la profesión médica y facultativa.

Según detalló el medio, en relación a la situación de las negociaciones, la CESM negó que su estrategia se limite exclusivamente al conflicto o a la confrontación. El sindicato puntualizó que nunca ha dejado de abrir puertas al diálogo con el Ministerio de Sanidad y recordó que fue este departamento, en la figura del secretario de Estado Javier Padilla, quien interrumpió de manera unilateral la negociación en diciembre pasado. Desde entonces, añadieron, no se ha reanudado el contacto con el comité de huelga, a pesar de los repetidos requerimientos del sindicato.

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El mismo medio mencionó que la Confederación considera que el actual contexto deriva directamente de la falta de respuesta del Gobierno a las principales demandas de los médicos. Entre estas demandas figuran la mejora de las condiciones laborales, una actualización del marco normativo y el establecimiento de garantías suficientes para la protección de la calidad y la seguridad asistencial.

En su pronunciamiento, la CESM advirtió sobre el riesgo de que el conflicto y las declaraciones institucionales desemboquen en una estigmatización de los médicos ante la opinión pública, una situación que, señalan, puede perjudicar no solo a los profesionales sino también a la percepción ciudadana sobre la sanidad pública. La organización reclamó a la ministra de Sanidad una rectificación pública y una disculpa por las afirmaciones, argumentando que los facultativos actúan de acuerdo con los procedimientos democráticos y constitucionales y no como actores de un conflicto asimétrico.

La convocatoria de los paros y la exigencia de un estatuto propio para la profesión médica forman parte, según recopiló el medio, de un proceso de movilización a escala nacional, que busca involucrar tanto a médicos como a facultativos de todo el país. La CESM sostiene que solo con mejoras en la normativa y las condiciones laborales podrá garantizarse una atención sanitaria de calidad y la sostenibilidad del sistema público en el futuro.

De acuerdo con la información publicada, el sindicato reiteró su disposición a retomar el diálogo en cualquier momento y criticó la persistencia de una postura que, en su opinión, pone en riesgo el entendimiento necesario para resolver las diferencias existentes entorno al Estatuto Marco.