La principal empresa energética declara fuerza mayor tras un ataque contra la única refinería del país

Las operaciones de la refinería en Bahréin sufren interrupciones tras el ataque vinculado al conflicto regional, mientras la empresa afirma que el suministro nacional está garantizado y anuncia que dará detalles adicionales conforme evolucione la situación en Oriente Próximo

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La refinería de Maamir en Bahréin resultó dañada durante un reciente ataque vinculado al conflicto que involucra a Irán, Estados Unidos e Israel, aunque no se registraron víctimas, de acuerdo con la agencia estatal de noticias BNA. Tras el incidente, la empresa energética Bapco Energies declaró fuerza mayor en sus operaciones, detallando que la interrupción tiene relación directa con la escalada de violencia en la región derivada de la ofensiva iniciada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra Irán. Según informó Bapco Energies mediante un comunicado, la fuerza mayor afecta a las actividades de todo el grupo como resultado del conflicto regional y el ataque específico contra la única refinería del país.

La declaración de fuerza mayor fue difundida luego de que las instalaciones sufrieran daños cuyos detalles no han sido especificados, y en medio de preocupaciones por el suministro energético nacional. El medio estatal bahreiní BNA reportó que la compañía aseguró que todos los requerimientos del mercado local están cubiertos por los “planes proactivos implementados”, lo que —según la empresa— garantiza la continuidad del abastecimiento y cubre la demanda nacional sin provocar efectos en la población.

El ataque contra la refinería se produce en el contexto de una amplia escalada militar. Según consignó BNA y otras fuentes oficiales recogidas por medios internacionales, horas antes se reportó la muerte de más de treinta personas como resultado de un ataque iraní contra la localidad de Sitra. Las autoridades han contabilizado hasta la fecha más de mil doscientos muertos en Irán desde el comienzo de la ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel, una operación que ha incluido entre sus víctimas al líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, así como a varios ministros y altos rangos militares.

En respuesta, Irán ha lanzado misiles y drones hacia territorio israelí y hacia posiciones estadounidenses en diversas naciones del Oriente Próximo, incluidas bases militares extranjeras. La ofensiva y el contraataque han alimentado la preocupación por nuevas disrupciones en infraestructuras críticas de la región.

Tal como publicó Bapco Energies, la firma anticipó que proporcionará información adicional a medida que se desarrolle la situación en Oriente Próximo. Hasta el momento, la empresa sostiene que el suministro nacional de energía permanece asegurado pese a la declaración de fuerza mayor y a los daños materiales en el complejo refinador.

El comunicado difundido por Bapco Energies y la cobertura de la agencia BNA subrayan la inquietud que generan los ataques a infraestructuras petroleras clave en el contexto de un conflicto que ha desencadenado misiones ofensivas y actos de represalia entre actores estatales de la región. Las implicaciones de estos hechos sobre el sector energético siguen en evaluación a medida que avanza la crisis.

La ofensiva militar y sus repercusiones en Bahréin forman parte de un escenario más amplio que afecta zonas estratégicas del Oriente Próximo, donde intereses energéticos y objetivos militares convergen, tensando aún más la estabilidad regional, informaron BNA y otras fuentes oficiales citadas por los medios.