
La propuesta iraní de autorizar el libre tránsito de embarcaciones europeas por el estrecho de Ormuz para aquellos países que expulsen de su territorio a los diplomáticos de Estados Unidos e Israel fue emitida por la Guardia Revolucionaria a través de un comunicado difundido por la televisión pública IRIB. La medida surge en un contexto de tensión creciente tras varios ataques recientes contra buques y el alza en los precios del petróleo, que superaron los 115 dólares por barril debido a la interrupción de gran parte del tráfico petrolero en la zona. Según informó IRIB, la condición impuesta por Teherán busca que los países europeos y árabes excluyan a cualquier representante diplomático estadounidense o israelí para brindarles acceso sin restricciones a esta vía marítima estratégica.
De acuerdo con IRIB, la Guardia Revolucionaria especificó que la oferta de libre paso comenzaría a aplicarse a partir del día siguiente a la expulsión de los embajadores. El comunicado oficial menciona que “cualquier país árabe o europeo que expulse a los embajadores israelíes y estadounidenses de su territorio tendrá completa libertad de paso a través del estrecho de Ormuz a partir de mañana”. Esta declaración se da mientras la seguridad de la región permanece en entredicho, según figuras clave del gobierno iraní.
El secretario del Consejo de Seguridad Nacional de Irán, Alí Lariyani, advirtió sobre la dificultad de garantizar la seguridad en Ormuz bajo las circunstancias actuales. Tal como reportó la televisión estatal iraní, Lariyani afirmó: “Es poco probable que se logre algún tipo de seguridad en el Estrecho de Ormuz a la luz de los fuegos de la guerra encendidos por Estados Unidos e Israel en la región”. Su declaración enfatiza el vínculo que el gobierno iraní establece entre los recientes conflictos armados y la inestabilidad en este corredor marítimo esencial para el comercio internacional de energía.
El estrecho de Ormuz representa una vía esencial por donde circula una parte significativa del suministro global de petróleo. Tras los incidentes que involucraron daños a buques, gran parte del tráfico petrolero a través de esta zona estratégica quedó paralizado, según detalló la cadena IRIB. Esto motivó un repunte brusco en los precios internacionales del crudo, alcanzando valores superiores a 115 dólares por barril al inicio de la semana. Las fluctuaciones en los precios reflejan la sensibilidad de los mercados ante los riesgos de seguridad en la ruta que conecta el Golfo Pérsico con el mar de Omán.
En respuesta a esta situación, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, realizó declaraciones sobre la posibilidad de una pronta finalización de la guerra, situación que provocó una disminución en el precio del petróleo después del alza generada por la crisis. Según reportó la televisión pública iraní, las palabras del mandatario estadounidense impactaron inmediatamente en los mercados energéticos, propiciando una corrección a la baja en los precios del barril.
El conjunto de hechos relatados por IRIB revela un escenario donde las decisiones diplomáticas y la seguridad marítima en el estrecho de Ormuz influyen de manera directa en la estabilidad de los mercados internacionales de energía. Al condicionar la libre navegación al cese de relaciones diplomáticas con Estados Unidos e Israel, Irán incrementa la presión sobre los países de Europa y del ámbito árabe. Mientras, la comunidad internacional observa el desarrollo de los acontecimientos con atención ante la posibilidad de nuevas alteraciones en el flujo del comercio petrolero.